¡BIENVENIDOS AL BLOG DEL TALLER LITERARIO DESPERTARES!

Bienvenidos al blog del TALLER LITERARIO DESPERTARES de la Biblioteca Popular "Cultura y Progreso" de Morteros, Córdoba, República Argentina.

Este blog se inicia el 14 de junio de 2011 para publicar los trabajos de los participantes del taller, que funciona en la Biblioteca Popular "Cultura y Progreso".

Ilustración de la cabecera: "El desván de la memoria" de José Manzanares, creador de sueños, artista plástico de Linares, Jaén, España.

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viernes, 27 de junio de 2014

197. LA POESÍA




La poesía me da alegría

corazón andante feliz sonreía

mi alma y mente son cercanía

luces sentimientos sin hipocresía

melodías encadenadas llenas de travesía

en tus versos canalizo mi dulce agonía

son los versos que mi alma tejía

¡que felicidad nos da la poesía!

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 27/06/2014

196. Cadáver Exquisito: LA POESÍA (Creación colectiva de las integrantes del Taller Literario)





la poesía te da alegría

corazón andante feliz sonreía

mi alma y mente son cercanía

luces sentimientos sin hipocresía

melodías encadenadas llenas de travesía

en tus versos canalizo mi dulce agonía

son los versos que mi alma tejía

¡que felicidad nos da la poesía!




Natalia Julieta Mandrile,María E. Acosta, Silvia Herrera, María del T. Pineda, Laura Chiavetta, Mabel D. Peralta y Marta A. Pereyra
Morteros, 24/06/2014

195. EL AMOR





Sos como un faro en mi alma

me siento atrapada en tu palma

y eres la voz que me calma

amante de sensación pasajera y emocionante

como un flechazo pavoroso y fulgurante

al mirarte me pareces radiante

tus ojos muestran una ternura apasionante

casi te manifiestas como mi amado errante.

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 27/06/2014

194. Cadáver Exquisito: EL AMOR (Creación colectiva de las integrantes del Taller Literario)





llenas de luz mi alma

tu pensamiento me calma

alma con el sonido de tu voz

amante de corazones cautivos y errantes

como amor grandioso y desopilante

tal vez al verte me pareces brillante

tus ojos deslumbrantes

casi pareces un caballero andante



Natalia Julieta Mandrile, María E. Acosta, Silvia Herrera, María del T. Pineda, Laura Chiavetta, Mabel D. Peralta y Marta A. Pereyra
Morteros, 24/06/2014

miércoles, 18 de junio de 2014

193. LA PESADILLA DE LA NOCHE





Escapé aquella noche de una pesadilla.
Mi madre se había convertido en ogro sólo tenía que pedir un deseo para que todo vuelva a la normalidad y del agujero de mi puerta un duende se me presentó y me dijo:
—Si quieres que tu madre sea como antes pide un deseo a mi esfera de cristal, pero tiene que salirte de lo más profundo de tu corazón. Así que cerré los ojos, junte mis manos mientras toque la esfera empezó a girar, de ella salían rayos de luz que la cubrieron con su magia hasta dejarla dormida en la cama.
A la mañana siguiente todo había desaparecido y volvimos a disfrutar de un nuevo día.

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 18/06/2014

192. Transformación de una mujer en cigarra



Las cigarras, de nuevo, las cigarras rodearon mi casa, mientras yo caí en un profundo sueño y empecé a soñar que me encontré en un bosque encantado lleno de esos bichitos que emiten ruidos me atraparon sus voces, y comencé a luchar contra ellas ya que me envolvieron con su canto hasta convertirme en cigarra.  

Al día siguiente me quedé a vivir en su mansión rodeada de flores y brisas del jardín pasé una jornada entera disfrutando de una vida nueva junto a ellas sorprendida de formar parte de su mundo.


Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 18/06/2014

miércoles, 11 de junio de 2014

191. LA TENTACIÓN DEL ENGAÑO

Adán y Eva en el Paraíso, Tiziano




Estaban Adán y Eva en la ciudad. Cuando un hombre se les presentó y les dijo: - Los invito a trabajar en una confitería, vengan el lunes a las 18 horas.

Al llegar un Señor llamado Manfredo los amenazó y encerró en una habitación. Mientras ellos veían la forma de escapar de ese lugar de esclavitud.

De pronto un ruido del cielo los iluminó con su destello de luz, se escuchó una voz que les comentó: - Salgan por la puerta trasera sin que los vean que yo me encargo de mandarles a mis protectores para que los cuiden; así fue. Enfrentaron a los secuaces de este supuesto empleado de la confitería que los engañó gracias a la ayuda de los hombres del cuidador, exponiéndose a una guerra de armas provocada por los malvados.

Atravesaron un portal y se chocaron las bombas del mal con el fuego del bien, produciéndose una explosión que los hizo volar por el aire.
 Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 11/06/2014

domingo, 8 de junio de 2014

190. ORTOGRAFÍA DE NUESTRO IDIOMA


banner de Valera

http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/tecni/ortogra.htm

Ortografía (Anónimo)

El idioma

El idioma es el conjunto de las palabras con las que los individuos de un pueblo se comunican entre sí. Se ha dicho que una de las principales cartas de identidad de un grupo humano es su idioma. Sea que hablemos de lenguas habladas por millones de personas, como el castellano o el inglés, o de dialectos usados por grupos tribales para designar las maravillas de su cotidianidad, el idioma es la herramienta que ha dado al ser humano superioridad sobre las demás especies, al permitir trasmitir conocimientos de una persona a otra, o a otras.

Las reglas de todo idioma están contenidas en dos disciplinas entrelazadas: la ortografía y la gramática. La ortografía se ocupa de la disposición de los signos del idioma -las letras y sus modificadores, como el acento, el punto, la coma- para el correcto entendimiento de las palabras, y atañe en última instancia al lenguaje escrito; la segunda es más compleja, pues dictamina las relaciones que existen entre las palabras para producir la frase, la versión escrita de nuestras ideas, y atañe tanto al lenguaje hablado como al escrito.

La ortografía y la gramática son, entonces, el esqueleto del idioma. Son establecidas formalmente por los estudiosos de la lengua, pero en realidad tienen su fundamento último en la manera como los pueblos hablan. A lo largo de los siglos, el idioma experimenta un verdadero proceso de evolución que se alimenta del habla del hombre común más que de las reglas dictadas por los filólogos. El idioma muta, constantemente cambia su forma, porque la gente lo enriquece añadiendo palabras o combinando las ya existentes, importando vocablos de otras lenguas y en ocasiones hasta sustituyendo palabras que se ignoran con otras que sólo tienen significado para un grupo, una familia o hasta para un solo individuo. Paradójicamente, este proceso suele ser designado comúnmente con la palabra degeneración.

Nuestro idioma es el español, o castellano si atendemos al reclamo que nos recuerda que nuestra lengua nació en la antigua provincia de Castilla. Evolucionó a partir de la mezcla procurada por diversas y sucesivas invasiones a la Península Ibérica, donde hoy están las naciones de España y Portugal. Para que se sentaran las bases de lo que hoy conocemos como nuestro idioma, fue necesario que los romanos tomaran en su poder la península en 218 a.C., conquistada tiempo antes por los cartagineses. Los romanos impusieron un nuevo nombre para la antigua Iberia, que pasó a llamarse Hispania, y como era de esperarse, por haber sido la actitud en los otros pueblos conquistados, impusieron también su lengua, el latín. Éste se hizo de uso masivo en la región y en relativo corto tiempo desaparecieron todas las lenguas ibéricas, a excepción del vasco -que aún en nuestros días se usa.

También el latín habría de desaparecer, pues con los siglos este idioma sufrió también el mismo proceso de transformación por el que necesariamente tiene que pasar toda lengua humana. En un principio se vio modificado por las lenguas ibéricas que pretendió sustituir, y los romanos establecidos en la península adoptaron un acento distinto al original. El latín hablado en la región poco a poco perdió el uso que se le daba a las letras f y v, y articulaba distinto la letra s. La f latina, utilizada como letra inicial de muchas palabras, se convirtió en la h que hoy conocemos. Palabras como hijo y hacer provienen de sus pares latinas filium y facere.

Estas modificaciones, que originalmente se debieron al uso popular de la lengua, se convirtieron con el paso del tiempo en grietas importantes en la manera como pueblos diversos, conquistados todos por Roma, terminaron hablando el latín. El idioma original permaneció inmutable, atado a sus reglas ortográficas y gramaticales con las que aún hoy se enseña académicamente. Pero el idioma hablado en la calle por mercaderes y campesinos se alimentó de las peculiaridades de cada región y dio vida a varias lenguas que serían llamadas romances: el castellano, el francés, el italiano, el portugués, el rumano, el catalán y otras menos conocidas como el dalmático -hoy lengua muerta-, el sardo o el provenzal. Estas lenguas iniciaron sus propios procesos de evolución, con toda libertad, a partir del siglo V, cuando cae el imperio romano de occidente.

En 415 d.C. llegan a la península cien mil visigodos, que tenían la más avanzada civilización germánica. La influencia de su cultura en nuestro idioma fue relativamente pequeña dado que por más de un siglo se mantuvieron reacios a establecer contactos con otros pueblos cercanos. De ellos conservamos algunas palabras que hoy reconocemos automáticamente como nuestras y que jamás pensaríamos provenientes de las raíces del alemán actual, como orgullo, ropa, garbo o guerra.

En 622 el profeta musulmán Mahoma lanza a su pueblo a una guerra santa con la finalidad de implantar la doctrina de Alá, contenida en el Corán. Los musulmanes eran guerreros feroces y en poco tiempo llegaron a dominar grandes territorios, adentrándose inclusive en Europa. A la Península Ibérica llegaron en 711 y en pocos años completaron el proceso de conquista de todos sus pueblos, a excepción de una pequeña reserva cristiana oculta en las montañas del norte. Estos cristianos emprenderían un proceso llamado Reconquista, que vio cumplido su objetivo sólo después de ocho siglos y entre cuyos personajes heroicos se encuentra el famoso Cid Campeador, Ruy (Rodrigo) Díaz de Vivar.

Esos ochocientos años de predominio árabe dieron a la cultura española gran parte de los elementos que la conforman hoy en día. No fue un período de guerra continua y en las épocas de paz relativa se incrementaban las relaciones entre españoles y árabes. Había grupos de árabes viviendo entre españoles y viceversa, así como individuos de uno y otro pueblo que abrazaban la religión del que la historia había colocado como adversario. La gran influencia árabe que derivó de estas relaciones funcionó también en el idioma. Es así como la gran mayoría de los nombres que usamos quienes nacimos en países de habla hispana tienen raíces árabes, y un alto porcentaje de nuestras palabras, especialmente las que empiezan con la letra a, vienen directamente del árabe: albañil, arroba, albóndiga, almíbar, alcabala, aldea.

La Reconquista no fue un proceso fácil, pero tampoco esperó mucho tiempo antes de obtener su primera victoria, que fue el establecimiento del reino de Asturias en 718, después de que don Pelayo venciera a los moros en Covadonga. Los cristianos fueron recuperando poco a poco los territorios que los árabes les habían arrebatado. Hacia fines del siglo XI, la provincia de Castilla, creada después de que sus territorios fueran independizados del dominio ejercido por los reyes de Asturias y León, ejerce hegemonía política sobre otras provincias cristianas. Antes de Castilla la provincia principal había sido la de Navarra, antes la de León y mucho antes la de Asturias. Cada período tuvo también su lengua preponderante. El castellano se impuso cuando Castilla logró alcanzar la máxima importancia política, y definitivamente empezó su proceso evolutivo como lengua unificadora de regiones cuando el reino castellano echó a los árabes de Granada y, por añadidura, dio nuevos horizontes a la cristiandad española al anexarse los territorios conquistados en las Américas, ambos hitos en 1492.

Para el momento en que Granada es reconquistada, y con ella recuperada España toda, ya el castellano era una lengua de uso común entre el pueblo y los ámbitos cultos. En 1140 ya se había escrito la primera gran obra en nuestro idioma, el Cantar del Mío Cid, poema épico que exalta al héroe Rodrigo Díaz de Vivar. En el siglo XIII, el poeta culto Gonzalo de Berceo, clérigo educado en San Millán, desafiaba el uso del latín en la Iglesia escribiendo su poesía en castellano, idioma, como escribió, en cual suele el pueblo "fablar con su vezino". Por la misma época, Alfonso X el Sabio ordena el empleo oficial del castellano en la redacción de documentos públicos y en los anales históricos, labores antes desarrolladas en latín. Se reconoce esto como el nacimiento formal del idioma castellano.


El idioma y el escritor

La creación literaria ha sido uno de los medios más efectivos para la difusión de nuestro idioma. De hecho, fue por mucho tiempo, después de la manipulación de la lengua por parte de la gente común, el factor más influyente en la solidificación y divulgación de los patrones que rigen el idioma. Hoy, además de la literatura y del habla vulgar, el idioma fluye a través de los grandes medios de comunicación y particularmente en nuestra década empieza a olvidarse de las fronteras al irrumpir las grandes redes electrónicas lideradas por Internet.

Al ser el idioma la sustancia con la que trabaja el escritor, éste mantiene una relación necesaria con aquél. Aunque no es un requisito imprescindible para ser buen escritor, el dominio del idioma brinda un arma invaluable. No es un requisito imprescindible por varias razones, pero particularmente porque el escribir de la manera correcta las palabras sólo cubre el aspecto técnico de la literatura. Los otros elementos de la literatura no dependen directamente de las reglas idiomáticas. La importancia real de conocer a fondo el idioma está en la posibilidad de experimentar múltiples formas de expresar sensaciones, narrar situaciones o describir el entorno. Para uno y otro lado, los extremos son dañinos: el escritor que se valga únicamente del factor creativo a lo sumo podrá crear material para la lectura de evasión, para el entretenimiento; el que se apoye exclusivamente en el dominio del lenguaje se volverá inaguantable y seguramente su lenguaje será rebuscado; el escritor que logre establecer un vínculo de equilibrio entre lo que escribe y cómo lo escribe, estará en capacidad de generar un juego de interacción con sus lectores. Ésta es, a nuestro juicio, la mejor forma de hacer literatura.

En nuestra época, el castellano se ha afianzado como uno de los idiomas más importantes del mundo. Se lo enseña en universidades de países no hispanoparlantes y el desmesurado crecimiento demográfico de los asentamientos hispanos en otros horizontes ha dado un peso insospechado a nuestra lengua. Sin embargo, esto ha convertido al castellano en un ente cargado de reglas nada sencillas de aprender, a lo que se suman las dificultades que ocasiona el hecho mismo de encontrarse en constante e hirviente evolución.

Nuestro idioma, como varios otros idiomas occidentales, se basa en veintiocho letras -contamos aquí las letras ch y ll- y varios signos de puntuación. Cada una de estas letras tiene sus propias reglas de uso; lo mismo ocurre con los signos. Las letras nos dan el fundamento básico de lo que se dice y los signos son modificadores que contribuyen a dar la idea correcta de la entonación en que las palabras deben ser pronunciadas.


La acentuación

Las reglas más sencillas de aprender son las de acentuación. Se conoce como acento el signo que se coloca sobre algunas vocales para indicar determinada entonación de una palabra. Pero el concepto real de acento va más allá del signo, bifurcándose académicamente en acento ortográfico, el que se escribe, y acento prosódico, el simple hincapié en la entonación de una sílaba. Éste es el más importante de conocer, dado que al aprender a localizar la sílaba en la que cada palabra se pronuncia con mayor énfasis brinda la posibilidad de saber cuándo el acento debe escribirse y cuándo no.

Todas las palabras contienen una sílaba en la que la entonación debe hacerse más elevada. Esto sucede por la dinámica misma que el lenguaje adquiere en boca del hablante: es inusual decir todas las palabras en un solo tono. La aparición del acento ortográfico, el pequeño apéndice que solemos colocar sobre algunas vocales, se debe a que, según la palabra que se escriba, la entonación puede dar uno u otro significado, o dar un significado real en un caso y aniquilar cualquier significado en otro. Si escribimos dolor cualquiera podrá comprendernos; si agregamos un acento y escribimos dólor, y de hecho lo pronunciamos con mayor énfasis en la primera sílaba, desaparece todo significado. Cuando alguien escribe terminó cualquiera puede entender que hay algo que llegó a su fin; si se escribe término, la referencia es al fin mismo, y no a la acción de llegar a ese fin. Si comprendemos estos hechos simples ya hemos cubierto el primer paso para dominar la acentuación.

Por otro lado, las palabras se dividen en sílabas. Las sílabas son las moléculas de las palabras. Si recordamos algunos fundamentos de física, una molécula es la partícula más pequeña que conserva los elementos existentes en una sustancia. En las palabras existe un elemento indispensable: las vocales. Las consonantes dan complemento a aquéllas, pero no se necesitan en todos los casos. Las palabras que sólo tienen una letra son todas con vocales, como las conjunciones "o" y "e" o la preposición "a". Aún en el caso de la letra "y", que puede ser usada como una conjunción, pierde su característica de consonante cuando es pronunciada sola, recuperándola cuando forma parte principal de una sílaba, como en yelmo o leguleyo. Así que la localización, en una palabra, de las sílabas, viene dada por la forma como la palabra es pronunciada. Existen pausas mínimas, casi imperceptibles, que ocurren cuando hablamos, y que son literalmente las fronteras que existen entre las sílabas. Cuando tenemos dudas sobre las sílabas que componen determinada palabra, las mismas quedan disipadas cuando la pronunciamos lentamente. Esas fronteras minúsculas aparecen de manera nítida y el concepto de sílaba toma, finalmente, forma. Las palabras de nuestro idioma tienen generalmente una, dos o tres sílabas, siendo menos frecuentes las de cuatro, cinco o más. No ocurre lo mismo en otros idiomas: el alemán se nutre de la unión de varias palabras para crear expresiones que para nosotros serían larguísimas. En castellano, cualquiera conoce palabras de muchas sílabas: un gran porcentaje de ellas son palabras compuestas. Submarino, agridulce, fundamentalmente, y en general todas las palabras que definen la manera en que ocurre algo, terminadas en "mente". Ya hemos cubierto el segundo paso.

Si prestamos atención, podemos localizar, en cada palabra que pronunciamos, una sílaba en la cual el tono de voz se eleva un poco sobre el resto. A esto los académicos le han dado el nombre de sílaba tónica, pues es la sílaba que lleva la responsabilidad de determinar el significado de la palabra, por lo que comentamos algunas líneas más arriba. La sílaba tónica diferencia a la palabra a la que pertenece de otras con ortografía similar. La localización con éxito de la sílaba tónica de una palabra es un ejercicio necesario para terminar el aprendizaje de las reglas de acentuación. En nuestro idioma elevamos el tono de la mayoría de las palabras en la última o en la penúltima sílaba. Si damos revista a todas las palabras que terminan en "ión" -acción, organización, ilustración-, o a las que terminan en "tura" -altura, cultura, pulitura-, podemos darnos una idea de la importancia de este hecho dada la cantidad de palabras de esta naturaleza que usamos a diario. También son muy comunes, aunque en menor número, las palabras cuya sílaba tónica es la antepenúltima, como óvalo, áspero o sílaba, y muchas formas verbales cuando se pronuncian en segunda persona, como úsalo, alábale o amárralo. En nuestro idioma no se emplean sílabas tónicas más allá de la antepenúltima sílaba, excepto en ciertos casos de palabras compuestas que, si son bien analizadas, tienen una especie de doble acentuación, como "especialmente" -en cial y men.

Estas diferencias entre la posición que la sílaba tónica ocupa en cada palabra permite establecer una clasificación de tres tipos de palabras. A las palabras que pronunciamos con tono más elevado en la última sílaba se les da el nombre de agudas; las que tienen este tono en la penúltima, graves (también conocidas como "llanas"); y las que tienen el tono en la antepenúltima, esdrújulas. Son agudas palabras como parar y camión, aunque ésta se escriba con acento y aquella no, porque a ambas les damos mayor entonación en la última sílaba. Son graves (llanas), bajo las mismas condiciones, las palabras lápiz y huerto. Las esdrújulas, todas las esdrújulas, se escriben con acento, por lo que son las más fáciles de escribir correctamente. La misma palabra esdrújula es esdrújula. El tercer paso está cubierto.

Ahora bien, el problema con todo esto no está simplemente en saber cuál es la sílaba tónica de una palabra, sino en saber cuándo el acento debe ser escrito. Es lógico: aunque no sepamos cuál es la sílaba tónica de la palabra "trato", no importaría porque esa palabra no lleva acento ortográfico y nadie se dará cuenta de nuestra ignorancia. El caso es que hay palabras que deben llevar acento ortográfico y si lo colocamos mal o lo obviamos, podemos no sólo delatar nuestro desconocimiento delante de quienes sí conocen las reglas de acentuación, sino además dar una idea errada de lo que queremos decir.

La presencia del acento ortográfico está determinada por la existencia de ciertas características en las sílabas que componen una palabra. En el caso de las palabras agudas, la regla más fácil de recordar es que toda palabra cuya sílaba tónica sea la última, y que termine en vocal, se escribe con acento. Lo cual puede ser simplificado así: toda palabra aguda que termine en vocal se escribe con acento. Es por esto que se acentúan las palabras maní, lloré y afiló. La otra regla concerniente a las palabras agudas es que toda palabra aguda, y que termine en "n" o "s", se escribe con acento. Las palabras agudas que terminen en r, como los verbos -cerrar, matar, llover-, no llevan acento, pues no terminan en "n" ni en "s". Es útil conocer esto, pues se suele cometer el error de escribir "capáz" cuando, al no terminar en n, s ni vocal, realmente no lo lleva. Mucha gente, cuando aprende estas dos reglas, se sorprende de que algo tan sencillo sea rehuido constantemente por considerársele algo muy complejo.

El caso de las palabras graves (llanas) es opuesto. Las dos reglas que valen para las palabras agudas se ven ante un espejo cuando hablamos de las graves (llanas). En las palabras graves (llanas), la regla a recordar será que toda palabra grave (llana) se escribe con acento, siempre que no termine en vocal, en "n" ni en "s". Por esto, se escribe el acento en las palabras revólver, pómez y lémur. Igualmente, por la misma razón, y contra lo que mucha gente supone, no se acentúa la palabra "canon". Tampoco se acentúan las formas verbales tales como realizaron, lograron, llegaron, que muchos escriben realizarón, lograrón o llegarón, principalmente porque suelen confundirse con palabras agudas que si se acentúan, como realización.

Ahora que hemos comprendido estas reglas concernientes a las palabras agudas y graves (llanas), y recordando que absolutamente todas las esdrújulas se escriben con acento, ya hemos cubierto el cuarto y más importante paso en el aprendizaje de las reglas de acentuación.

El quinto y último paso es el que se refiere a las excepciones. Es el verdaderamente complejo, porque la mayoría de las excepciones a estas reglas aplican a casos específicos y no siempre es tan claro. Generalmente, las excepciones de acentuación vienen dadas por la existencia de palabras con dos o más significados. Las palabras de este tipo más fáciles de reconocer son los monosílabos. Éstos por regla general no se acentúan, pues se considera innecesario escribir el acento en una palabra compuesta sólo por una sílaba. Las palabras vio, dio y fue no se escriben con acento, al contrario de lo que la mayoría de la gente supone. Pero tomemos el ejemplo de la palabra "más": escrito así, con acento, se refiere a una adición o a una mayor cantidad de algo. Pero cuando se le escribe sin acento es un sinónimo, de uso frecuente en literatura, de "pero". Lo mismo sucede con "te" (forma pronominal de segunda persona como en "te doy una canción") y la hora del "té" (la bebida). En palabras con más de una sílaba, el caso más claro es el de "sólo" (sinónimo de únicamente) y "solo" (sin compañía de ninguna otra persona). Las formas interrogativas añaden también sus acentos a las palabras de las que se valen: "como", sin acento, se usa para comparar dos o más elementos (era rojo como la sangre), pero cuando escribimos "cómo", con el acento, se pasa a inquirir algo. Esto es independiente de que en la oración existan signos de interrogación: lleva acento ortográfico la palabra "cómo" en estos casos: "¿cómo estás?" y "les diré cómo llegué hasta aquí". Aunque la segunda frase no es una pregunta, sino una afirmación, la misma encierra una forma interrogativa. Estos mismos ejemplos valen para "quién y quien", "cuándo y cuando", "dónde y donde", "qué y que".

El caso de porque" también presenta algunas peculiaridades dignas de estudio. "Porque" es una palabra compuesta, creada con "por" y "que". Cuando ambas se escriben juntas, "porque", es una conjunción que antecede a la razón o motivo de algo. Decimos: "llegamos tarde porque había mucho tráfico". Dos frases quedan unidas por "porque", siendo la segunda una explicación del motivo de lo que ocurre en la primera. Pero existe un caso en el cual esta palabra se escribe acentuada, y es cuando funciona como sinónimo de razón o motivo. Esto suele confundir a la gente con la anterior acepción, pero en realidad la diferencia está en el contexto de la frase. "Porqué" con acento se usa, por ejemplo, en este caso: "El profesor explicó el porqué de las bajas notas del curso". Lo cual no podría confundirse, bajo ningún concepto, con una conjunción que anteceda a la razón o motivo de algo. Separadas, "por" y "que" son usadas para otros fines. "Por que" sin acento, se usa para expresar la intención de que algo suceda de determinada manera. Por ejemplo, se puede utilizar en: "Mis mejores deseos por que tenga una feliz navidad". También, en: "El funcionario debe velar por que se cumpla la ley". Cuando se escribe "qué" con acento, sirve como forma interrogativa para inquirir la causa de algo. Como mencionamos en el párrafo anterior, una frase en forma interrogativa no necesariamente lleva los signos de interrogación. Son frases en forma interrogativa, usando "por qué", las siguientes: "¿Por qué llegas a esta hora?", y "El señor pregunta por qué no hay habitación".

Una excepción que no se debe pasar por alto es la que se aplica cuando las palabras este, esto, aquel y sus respectivos plurales sustituyen al sujeto en una oración, con la expresa finalidad de no volver a nombrar el sujeto. Normalmente estas palabras no se acentúan: "este" se debe escribir sin acento en "este automóvil es mío". Pero en este caso: "había un automóvil rojo y otro blanco; éste fue el que compré"; se escribe el acento porque "éste" sustituye al automóvil blanco. Algo parecido sucede con el y él: el primero se escribe sin acento cuando se trata del artículo (el automóvil) y con acento cuando sustituye al sujeto (él llegó ayer). También observamos esto con tu (tu casa) y tú (tú tienes algo), así como con mi (mi cuaderno) y mí (eso es para mí).

Hay otras dos excepciones importantes y se refieren a las palabras graves (llanas). Ya hemos visto que éstas no llevan acento ortográfico cuando terminan en vocal, en n o en s. Para comprender el próximo caso es necesario saber que las vocales se dividen en dos grupos: las vocales abiertas y las cerradas. Las abiertas son la a, la e y la o. Las cerradas son la i y la u. Cuando la palabra grave termina en dos vocales, la primera cerrada y la segunda abierta, y la sílaba tónica es la cerrada, se escribe el acento. Es el caso de "comía, dormía o ganzúa". La otra excepción con palabras graves que queremos comentar aquí es la correspondiente a las palabras que terminen en n o s, siendo una consonante la letra previa a éstas. Por ejemplo, en bíceps o en fórceps. Aunque son graves y terminan en s, se acentúan porque la letra anterior a la s es otra consonante, en ambos casos la p.


El correcto uso de las letras

La parte más difícil de la ortografía consiste en aprender el uso correcto de cada letra. Muchas de las letras de nuestro abecedario tienen usos específicos y aunque en principio debe aplicarse un gran esfuerzo en aprender estas reglas, luego de un tiempo se vuelve un ejercicio interesante dado que observamos ejemplos en todas partes. El problema es que en nuestro idioma hay letras que se pronuncian de manera muy parecida pero que se usan de forma distinta de acuerdo al entorno en que se enmarcan. Particularmente en Latinoamérica, se ha perdido la diferencia entre la pronunciación de las letras "c", "z" y "s", así como en las letras "b" y "v", y en un caso de la "g" y la "j".

En el caso de la c, la z y la s, se haría difícil para alguien inexperto saber si la palabra pacer debería escribirse pacer, paser o pazer. Para resolver esto se han creado ciertas reglas cuyo grado de dificultad estriba en su abundancia y no en otra cosa. Citaremos aquí algunas de estas reglas sólo como referencia:

La c: verbos con terminaciones hacer, recibir, decir y conceder; sustantivos que terminan en homicidio, catolicismo y latrocinio; algunas palabras esdrújulas que terminan en: cómplice, cetáceo y lícito; muchos vocablos que terminan en prudencial, enjuiciar, ocioso, malicioso, calvicie, juicio, las palabras que terminan en abundancia, advertencia; los plurales de las palabras que terminan en z: lápiz, lápices; paz, paces.

La s: vocablos que terminan en: muchísimo, dantesco, mesura, despotismo, crisis; los adjetivos que terminan en famoso, decisivo, nicaragüense; los sustantivos femeninos que terminan en alcaldesa, pitonisa; terminaciones como la de las palabras conclusión, propulsión; las combinaciones incorporadas en algunas inflexiones verbales: saltase, cubriese; los vocablos que contienen las combinaciones segmento, signo; y, por supuesto, como letra final de la mayoría de los vocablos castellanos.

La z: derivados de nombres terminados en portazo, melaza, maizal, pastizal, castizo, cobertizo, levadizo, pozuelo, cazuela; muchas palabras agudas como capataz, viudez, lombriz, arroz, arcabuz; las inflexiones correspondientes a los verbos terminados en nazco, padezco, conozcas, conduzco.

La h: cuando se trata de palabras que comienzan por los diptongos hialino, hielo, hueso, huidizo, hioides; en las palabras que comienzan como humano, horror, hombro; en las palabras que comienzan por raíces griegas, como hipopótamo, hidrografía, hipertrofia, hipnótico; se mantiene en los derivados de palabras como vehículo, enhebrar, vahído, truhán, anhelar, inhumano.

La b: palabras que terminan en recibir, debilidad, nauseabundo; las que llevan las combinaciones brumosa, blasfemia, cable; las formas del copretérito de los verbos de la primera conjugación como mendigaba, hechizábamos, realizabais; las que comienzan con el prefijo bilingüe, bisectriz, bizcocho; los vocablos que comienzan con budismo, burbujas, búsqueda; los vocablos que comienzan con objetar, abstraído.

La v: palabras que comienzan con ventisquero, vertebrado, vestíbulo; en el presente del indicativo, del subjuntivo y el imperativo de los verbos estar, ir, andar y tener: vamos, estuve; vocablos precedidos en las consonantes n, d y b: invitación, advertir, obviar; después de cierva, siervo, servicio, divino, levadizo; vocablos terminados en herbívoro, equívoco; sustantivos y adjetivos que terminan en cava, inclusive, leva, grave, negativa, nocivo, nueve.

La g: palabras que terminan en agencia, urgente; vocablos que comienzan con el prefijo geo (tierra): geografía, geológico; infinitivos verbales con terminación er, ir, como escoger, corregir; antecediendo en regente, gesto; en los adjetivos que terminan en vigésimo, trigesimal, primogénito, octogenario; en las palabras que terminan como magia, elogio, religión.

La j: sustantivos que terminan en engranaje, relojería, consejero, extranjera; en el pretérito indefinido del indicativo y en el futuro y pretérito imperfecto del subjuntivo, de los verbos traer y decir: trajiste, dijo, trajera, dijéramos, trajese, dijese, trajere, dijere; en los verbos que terminan en ger, gir, cambia la g por j delante de a y o: recoger, corregir, recojo, corrijo, recoja, corrija; delante de a, o, u, como en maja, joroba, juglar; los verbos hojear y enrojecer que derivan de hoja y rojo.

La m: antes de p y b: diciembre, hombre, campestre, cumplido; antes de n: alumno.

La r: tiene sonido fuerte cuando se usa como comienzo de palabra: rincón, rápido; se escribe simple, aunque suene fuerte, después de consonante: enredo, subrayar; se escribe doble, para que produzca sonido fuerte, entre vocales: arrozal, carreta.

La x: en la formación de los prefijos ex (fuera de) y extra (además de): extemporáneo, extraordinario.

La ll: en la formación de las palabras que incluyen las partículas calleja, camello, fuelle, pajarillo, canastilla.

Es importante saber que todas estas reglas tienen algunas excepciones y además algunos usos particulares adicionales a los que aquí mostramos. Pero el presente texto no pretende ser una guía sobre esto, sino apenas una simple referencia, por lo que invitamos al lector a reflexionar sobre estos temas haciendo las comparaciones de rigor con textos que tenga a la mano o, inclusive, con un diccionario.


Los signos de puntuación

El tercer elemento a analizar en todo esto son los signos de puntuación. Añadidos al idioma escrito con la idea de representar las diferencias de velocidad o entonación que solemos hacer en el lenguaje hablado, los más conocidos son el punto, la coma y los signos de interrogación y exclamación. Son los más fáciles de usar.

La coma (,) es la representación de una breve pausa que haríamos si la frase escrita fuera pronunciada. Se usa para unir elementos en una descripción y se elimina cuando se llega al elemento final y debe ser usada la conjunción "y": la casa, los árboles y el automóvil. Sería incorrecto escribir la casa, los árboles, y el automóvil. Igualmente, cuando se dicen varias frases cortas en una misma oración, deben ser separadas por comas: "gritos desesperados, rostros llorosos, miembros rígidos: era la desolación". Se usa coma también cuando se construye una frase a la manera del antiguo vocativo latino: "Roberto, corre a casa". Esto implica también el uso de coma en la frase "corre, José, corre". Se usa también cuando se omite el verbo: iremos a la playa, ustedes también (decimos que se omite el verbo porque la frase es una forma abreviada de decir iremos a la playa, ustedes irán también). Igualmente, cuando se intercala una frase que explica algo que tiene que ver con la que le sirve de alojamiento: las puertas del Ayuntamiento, declaró el alcalde, estarán abiertas. También se debe usar coma cuando se trasponen los elementos de una oración: a tempranas horas de la mañana, yo lo leía. Y, finalmente, cuando se escribe una conjunción adversativa: la encomienda llegó, no obstante, se quedaron algunos objetos.

El punto y coma (;) define una pausa mayor que la de la coma. Es el término medio entre la pausa representada por la coma y la representada por el punto. Suele separar oraciones de sentido opuesto (todos convenían en la necesidad de decir siempre la verdad; excepto Pedro, el mitómano) o que, siendo largas, guarden entre sí estrecha relación (ya no volverás a soportar la inmunda carga maloliente de mi suciedad y mi embriaguez; ya podrás almacenar todos los días, rincón oloroso a cedro de Perijá). El punto y coma se utiliza también para separar ideas cuando sirven de explicación a los elementos de una descripción (los ojos, azules y grandes; la boca, carnosa y provocativa; las manos, blancas y suaves). También se usa antes de luego, sin embargo y no obstante, y con menor frecuencia antes de pero y mas (sus declaraciones son ciertas; sin embargo, carecen de toda efectividad).

Los dos puntos son una pausa un poco más larga que el punto y coma que funciona como anuncio de que una frase que debe ser tomada en cuenta para entender la anterior está por ser pronunciada (lo comprendí entonces: había llegado mi fin), o para hacer una cita textual (Bolívar dijo: «Moral y luces son nuestras primeras necesidades»), así como para marcar el inicio de una enumeración (había muchas personas: desde mercaderes hasta marineros, desde niños hasta ancianas, desde doctores hasta campesinos). Algo importante es que la presencia de los dos puntos no quiere decir que la palabra siguiente deba iniciar con mayúsculas. Este es un error bastante común.

El punto representa la pausa más larga de todas. Marca el final de una frase y el inicio de otra. También se usa para indicar una abreviatura, excepto cuando la misma es la abreviatura de alguna unidad de medida.


Otros signos de puntuación de usos más específicos:

Exclamación e interrogación: identifican una exclamación o una pregunta directamente. Se escriben al abrir y al cerrar la exclamación o la pregunta: ¿está muy cerca? ¡ya viene! La presencia del signo de exclamación o de interrogación implica que, si está al final de una frase, el punto desaparece absorbido por el que ya incluye el signo en su parte inferior. Esto no ocurre cuando el signo que debe seguir es una coma o cualquier otro, y se mantiene.

Paréntesis: se utilizan abriendo y cerrando una expresión que amplía la posibilidad de comprender una frase específica. El hombre caminó (nunca había corrido) lo más rápido que pudo.

Comillas: destacan palabras o giros (le llamó «dotol») y reproducen citas textuales (dijo, mirándome: «No tienen nada que ver»). También encierran títulos de partes de obras, títulos de revistas y periódicos. En algunos casos indican que se está empleando un vocablo extranjero. Es un error usar las comillas para destacar la importancia de una frase en particular.

Guión largo: sirve para indicar la aparición de un diálogo en el texto o como los paréntesis, encerrando en sí una frase dentro de otra que funge de principal. En el primer caso, el guión se coloca al principio del párrafo y no se cierra al terminar el diálogo:

-Dime qué piensas, hermana.

Esta frase puede a su vez ser interrumpida por el narrador añadiendo un nuevo guión largo, que se cerrará sólo si la frase contenida en él no está al final del párrafo:

-Dime qué piensas, hermana -dijo el niño, con lágrimas en los ojos-, me tienes preocupado.

Como vemos, se mantiene la presencia de cualquier signo de puntuación que, de no existir el guión, se hubiera colocado en ese punto de la frase. El tercer caso es cuando la frase que se inserta en el diálogo termina el párrafo:

-Dime qué piensas, hermana -dijo el niño.

En este último caso, el guión no se cierra, pues el punto y aparte cumple la función de cerrarlo automáticamente.

Cuando el guión trabaja como un paréntesis, la sintaxis es básicamente la misma comentada. Agregaremos que en este último caso, el guión deja de cerrarse cuando le sigue un punto y seguido o un punto y aparte, a diferencia del caso anterior, donde deja de cerrarse sólo con el punto y aparte.

Guión corto: separa las sílabas al final de una línea. También se usa en la escritura de las palabras compuestas separadas.

Diéresis: dos puntos que se colocan sobre la u cuando ésta se encuentra entre "g" y "e" o "i" (aragüeño, Güiria).

Llaves: agrupan contenidos en cuadros sinópticos.

Corchetes: indican que lo que se encierra en ellos puede quedar fuera del discurso, se está declarando fuera de contexto.

Asterisco: hace una llamada que luego el lector debe seguir al final de la página o del texto.

jueves, 5 de junio de 2014

189. El bosque encantado de los duendes





En la espesura de la floresta dos niños Pedro y Antonio decidieron ir a conocerla.

Mientras caminaron sintieron olor a pinos, a perfume de flores silvestres, al susurro del viento sobre su piel.

Hasta que de pronto los árboles se empezaron a mover y aparecieron unos duendes que los invitaron a descubrir su castillo mágico en el que los objetos vuelan por la casa, nadie trabaja pero con sus poderes inventan deliciosos manjares.

Los pequeños se deleitan con el agradable sabor de los frutos del bosque, pero no todo se encuentra en paz ya que las gigantescas plantas los persiguen.

Entonces los duendes usan su poderosa fuerza y se libran de ellas con la magia de los sentidos audiovisuales les arrojan aguas de ojos que las ahogan y su amistad con los chicos se convierte en rayos de luz que brillan por su ternura.

Por la noche comparten una fiesta y viven siempre felices.





Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 05/06/2014

188. MAGIA Y FANTASÍA EN TU VIDA



ESTRELLAS Y CENTELLAS, JUGUETES DE OTRO MUNDO, MÁGICAS VISIONES, CON GENTE DE DIFERENTES ASPIRACIONES.
LUCES Y SOMBRAS QUE JUEGAN A IMITAR TUS MOVIMIENTOS PARA MEZCLARLOS CON LA MAGIA DE NUEVOS ENCUENTROS.
ERIC EN LA JUGUETERÍA DESCUBRE UN PLANETA DE FANTASÍA.
HASTA QUE SE ENCUENTRA CON HENRY UN DETECTIVE QUE INVESTIGA MISTERIOS OCULTOS.
CUANDO DE REPENTE UNA ENERGÍA PODEROSA IRRUMPE EN SU VIDAS.
BICHOS QUE VUELAN POR EL AIRE, AVIONES QUE DANZAN HACIA EL VIENTO, CAJITAS ENCANTADAS QUE CON UNA PALABRA DE ALIENTO SALE DISPARADA, E INFINIDAD DE ATRACCIONES INESPERADAS.
TODO SIGUE COMO SIEMPRE EL NIÑO EN SU LUGAR DE JUEGOS Y ÉL EN UNA EMPRESA DE NEGOCIOS.
UN DÍA DESPUÉS DE LA RUTINA

MAGORIUM UN MAGO DE LA TIENDA ESTABA PREPARANDO UNA SORPRESA PARA UNA AMIGA MOLLY MAHONEY, QUE LOS PASO A VISITAR. ÉL LE CONTABA QUE AHÍ LAS COSAS ERAN DIFERENTES AL MUNDO ACTUAL. QUE SI TU EN TU INTERIOR DESEABAS LOGRAR ALGO TODO EL UNIVERSO TE AYUDABA PARA QUE PUEDAS LOGRARLO.
Y COMO HACES ESO LE PREGUNTA MOLLY SOLO BASTA QUE CREAS Y ASÍ SERÁ, ES UN DON QUE ESTÁ EN TU CORAZÓN, PERO NO PUEDO.
Y TODO EMPEZO A VENIRSE ABAJO, SU SALUD EMPEORO Y AL POCO TIEMPO FALLECIÓ PERO LES DEJÓ UN PROPOSITO, VIVE TU VIDA COMO SI FUERA EL ÚLTIMO Y APRENDE QUE LOS DEMÁS SIEMPRE TIENE ALGO PARA DAR QUE NO TODOS LO PUEDEN ENCONTRAR. SIN PENSARLO QUISE VENDER EL LOCAL A MANOS DE PODEROSOS.
AL ENTERARSE SUS AMIGOS LA CONVENCIERON DE QUE NO LO HAGA QUE ESTARÍAN EN PELIGRO MUCHAS VIDAS, RECIÉN AHÍ SE DIO CUENTA DE QUE POR SUS MANOS UNA VIBRACIÓN SALÍA DE SU INTERIOR Y CERRO EL TRATO CON ESOS INVERSORES TODAS LAS FAMILIAS DE LOS NIÑOS ACUDÍAN RECORDANDO EL MILAGRO DE MAGORIUM QUE ENTRO EN SUS VIDAS.
FINALIZANDO LA JORNADA MOLLY Y HENRY VIVIERON SIEMPRE JUNTOS
ENTRETEJIENDO ILUSIONES CON MÁGICAS CANCIONES
CON TODOS LOS SUEÑOS QUE REVIVIERON EN ELLOS.

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 05/06/2014

187. Fiesta de música en el teatro




Las miradas sonrientes de los niños

me cautivan con su gracia

y me invitan a una fiesta musical.

Acompañada de sonidos de platillos,

con su banda murguera,

bailan al ritmo de la danza

y sacuden sus bombos

como ondas al aire.

Me emociona ver sus talentos,

mis ojos se llenan de lágrimas

como señal de bienestar.

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 05/06/2014

lunes, 2 de junio de 2014

186. Imágenes de Sentimientos



En el teatro imagino,
que los objetos se acercan a mí
y quieren atraparme.

El reloj, en trance me observa,
marca los minutos de mi inevitable partida.

Sumergida en el barco atrapa sueños,
que me lleva hacia rumbos desconocidos.

En medio de un mar de lágrimas,
que caen del cielo
e inundan mi alma.

Pero llego a un callejón,
y las miradas sonrientes de los niños
me cautivan con su gracia.

Me descubro en un escenario de teatro,
Espectadora de mi propia creación.

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 02/06/2014

viernes, 9 de mayo de 2014

185. VICTORIOSA





EN LAS GARRAS DE LAS CIRCUNSTANCIAS,
NO HE GEMIDO, NI LLORADO.
HE SABIDO SALIR VICTORIOSA
A PESAR DE ENCONTRARME FRUSTRADA.

EN LA NOCHE DE MIS RECUERDOS
ME INVADIERON LOS MIEDOS
PERO DOY GRACIAS A DIOS
POR VENCER EN MIS SUEÑOS.


NO IMPORTA QUÉ ESTRECHO SEA EL CAMINO
NI CUÁNTOS OBSTÁCULOS ATRAVIESE
SOY DUEÑA DE MI SUERTE
Y GUARDIANA DE MI ALMA.


Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 09/05/2014

184. Querida Mariana:





Te cuento que he empezado otra vez el taller literario y recuerdo todos aquellos momentos que compartimos juntas con todos los talleristas, voy para encontrar la manera de expresar mis sentimientos y experiencias de vida.
Sos la amiga que estuvo y estará siempre en mi corazón.

La que me acompañó en mis miedos y esperanzas.
Porque eres en mis noches de inseguridad,
como un terciopelo que roza mis sábanas abrigándome el alma.
Eres el suave perfume a flores,
que entra por mi ventana y alegras mis mañanas.
Eres como el dulce de la torta,
que da sabor a mi vida.

Me inspira escuchar tu voz, el susurro de los pájaros, las hojas de los árboles que danzan al compás del viento, el vaivén de una melodía al ritmo de nuestros cuerpos.
Deseo aprender nuevos textos de distintos autores con imágenes sobre los sentidos, con ejemplos de elegir diversas palabras para escribir poesía libre o cuento.

Natalia Julieta Mandrile
Morteros, 09/05/2014




martes, 6 de mayo de 2014

183. FIGURAS O RECURSOS LITERARIOS

Escuela de escribas


ÍNDICE DE LAS FIGURAS/RECURSOS LITERARIOS
0.- Introducción

1.- NIVEL FÓNICO
1.1.- Aliteración
1.2.- Onomatopeya
1.3.- Paronomasia
1.4.- Palindromía

2.- NIVEL MORFOSINTÁCTICO

2.1.- Figuras de repetición

2.1.1.- Repetición de términos idénticos
2.1.1.1.- Anáfora
2.1.1.2.- Epífora
2.1.1.3.- Geminación
2.1.1.4.- Anadiplosis
2.1.1.5.- Epanadiplosis
2.1.1.6.- Concatenación
2.1.1.7.- Diseminación (correlación)

  2.1.2.- Repetición de elementos de semejanza relajada
2.1.2.1.- Polípote
2.1.2.2.- Derivación
2.1.2.3.- Sinonimia
2.1.2.4.- Gradación
2.1.2.5.- Pleonasmo
2.1.2.6.- Diáfora (dilogía)
2.1.2.7.- Calambur

2.2.- Figuras de posición
2.2.1.- Anástrofe
2.2.2.- Hipérbaton
2.2.3.- Quiasmo
2.2.4.- Paralelismo

2.3.- Figuras de amplificación
2.3.1.- Enumeración
2.3.2.- Descripción
2.3.3.- Polisíndeton

2.4.- Figuras de omisión
2.4.1.- Elipsis
2.4.2.- Reticencia
2.4.3.- Ceugma
2.4.4.- Asíndeton

2.5.- Figuras de apelación
2.5.1.- Interrogación retórica
2.5.2.- Apóstrofe
2.5.3.- Exclamación

3.- NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO

3.1.- Tropos
3.1.1.- Comparación (símil)
3.1.2.- Metáfora
3.1.3.- Sinestesia
3.1.4.- Símbolo
3.1.5.- Alegoría
3.1.6.- Metonimia / sinécdoque
3.1.7.- Antonomasia
3.1.8.- Perífrasis

3.2.- Figuras referenciales (semánticas)
3.2.1.- Antítesis
3.2.2.- Oxímoron - paradoja
3.2.3.- Lítote
3.2.4.- Prosopopeya
3.2.5.- Hipérbole
3.2.6.- Ironía
3.2.7.- Desplazamiento calificativo ("hipálage”)
3.2.8.- Arcaísmo - neologismo
3.2.9.- Epíteto

0.- INTRODUCCIÓN

Entre los diversos modos de utilizar la lengua hay uno que se ofrece con una singularidad única: es la lengua literaria, utilizada como un registro idiomático en el que prima la forma del mensaje sobre el contenido de lo que se comunica. Esta particular manera de expresión se logra mediante un uso especial del lenguaje, mediante una desviación de su uso normal, con el fin fundamental de producir un efecto estético.  Como consecuencia, la función lingüística dominante es la función poética, aquella que hace que el mensaje literario llame la atención sobre sí mismo.
El lenguaje literario, frente a la rutina del lenguaje normal, explora intencionadamente las distintas posibilidades que le ofrece la lengua y la transforma por medio de variados recursos expresivos. Hay que señalar que estos procedimientos no son exclusivos de la técnica literaria, pues pueden aparecer en otros registros. Ahora bien, en el caso que nos ocupa, este uso se caracteriza por su originalidad, selección, intensidad y poder innovador.
En este tema estudiaremos los recursos estilísticos fundamentales atendiendo a la estructuración tripartita de la lengua en los niveles fónico, morfosintáctico y léxico-semántico. Esta clasificación sólo tiene un valor metodológico y orientativo, pues hay fenómenos clasificados en un nivel que pueden producir efectos relacionados también con otros niveles.


 1.- NIVEL FÓNICO

La materia fónica del discurso puede ser manipulada con la finalidad de conseguir un mensaje más bello y expresivo.

1.1.- Aliteración

Consiste en la repetición de un mismo sonido (vocal o consonante) dentro de una unidad sintáctica o métrica, con la intención de ayudar a expresar un concepto.

Ej.: con el ala leve del leve abanico    (Rubén Darío)
Ej.: Una torrentera rojiza rasga los montes    (Azorín)
Ej.: Un no sé qué que quedan balbuciendo    (San Juan de La Cruz)
Ej.: Ford Fiesta. Fuerte.

1.2.- Onomatopeya

Imitación, mediante el lenguaje, de los sonidos naturales, reales: el significante sugiere acústicamente el objeto o la acción que significan.

Ej.: En el silencio sólo se escuchaba
        un susurro de abejas que sonaba      (Garcilaso)
Ej.: trallazo, chasquido, siseo, bomba


1.3.- Paronomasia

Consiste en la leve modificación de una palabra repetida. Esta modificación fonética origina una modificación sorprendente del significado.

Ej.: Le puso el piso en que posa
       y ya sin coser se pasa
       hondo hastío; no es la casa
       lo que quiso ... es otra cosa.
       Le puso el piso en que pasa
       hondo hastío; donde posa
       sin coser; es otra cosa;
       no lo que quiso; no casa.
       Presa del piso sin prisa,
       pasa una vida de prosa.       (Unamuno)
Ej.: Bombones Trapa. ¡Caiga en la Trampa!

1.4.- Palindromía

Consiste en construir una oración o un verso de tal manera que diga lo mismo leído de izquierda a derecha que de derecha a izquierda.

     Ej.: Dábale arroz a la zorra el abad


2.- NIVEL SINTÁCTICO

Estudiamos en este apartado aquellos recursos que dislocan la estructura "ideal" de la frase, bien porque se añaden elementos, se suprimen, repiten o se cambia el orden.

2.1-FIGURAS DE REPETICIÓN

2.1.1.-REPETICIÓN DE TÉRMINOS IDÉNTICOS

2.1.1.1.- Anáfora

Repetición de una o varias palabras al principio de cada unidad sintáctica o verso.

Ej.: Mientras las ondas de la luz al beso
        palpiten escondidas;
        mientras el sol las desgarradas nubes
        de fuego y oro vista;
        mientras el aire en su regazo lleve
        perfumes y armonías;
        mientras haya en el mundo primavera,
        ¡habrá poesía!                         (Bécquer)

 2.1.1.2.- Epífora

Repetición de elementos iguales o similares al final de dos o más unidades sintácticas o métricas. (Es poco frecuente en verso, pues no se admite la repetición de la misma palabra como rima).

                           Ej.: Siendo, pues, yo criado en casas de príncipes, y comiendo
  pan de príncipes, y siendo cronista de príncipes ... (A. de Guevara)
                              Ej.: SEAT. Para viajar bien, llegar bien y quedar bien.

 2.1.1.3.- Geminación (reduplicación)

Repetición de una palabra o grupo de palabras en contacto.

  Ej.: Abenámar, Abenámar
    moro de la morería,
            Ej.: ¡Fuego, fuego, zagales, agua, agua!    (Tirso de Molina)
            Ej.: Moussel. El gel suave, suave, suave.

 2.1.1.4.- Anadiplosis

Repetición del último elemento de un grupo de palabras al principio del grupo siguiente.

Ej.: hoy siento por vosotros, en el fondo
      del corazón, tristeza,
      tristeza que es amor           (Lorca)
Ej.: Lois Happy. Un mundo feliz, feliz de ser joven.

 2.1.1.5.- Epanadiplosis

Los elementos repetidos se colocan al principio y al final de la unidad
sintáctica o métrica formando un marco.

Ej.: Verde que te quiero verde    (Lorca)
Ej.: Fino La Ina, imposible beber algo más fino.

 2.1.1.6.- Concatenación

Es una anadiplosis continuada.  Consiste en una repetición en serie  que pone de relieve la continuidad; generalmente, la última palabra de un verso o frase es la primera en la frase o verso siguiente.

                            Ej.: Señor, porque perderse el otro día el neblí fue causa de tu
                            entrada en la huerta de la Melibea a le buscar, la entrada causa
                            de la ver e hablar, la habla engendró amor, el amor parió tu pena,
                            la pena causará perder tu cuerpo ...                (F. de Rojas)

    2.1.1.7.- Diseminación (correlación)

Se caracteriza por la repetición de la misma palabra o de sinónimos dentro de un contexto amplio, en general un poema, y sin seguir necesariamente un orden.
Ej.: Érase un hombre a una nariz pegado,
       érase una nariz superlativa,
       érase una alquitara medio viva,
       érase un peje espada mal barbado;

       era un reloj de sol mal encarado,
       érase un elefante boca arriba,
       érase una nariz sayón y escriba,
       un Ovidio Nasón mal narigado.
                                                                                                (Quevedo)

Dámaso Alonso distingue la correlación diseminativa recolectiva: la primera pluralidad de los elementos repetidos está diseminada a lo largo del poema, y la segunda aparece reunida hacia el final de la composición.

Ej.: El humo que formó cuerpo fingido
       que cuando está más denso para nada;
       el viento que pasó con fuerza airada
       y que no pudo ser en red cogido;
       el polvo en la región desvanecido
       de la primera nube dilatada;
       la sombra que, la forma al cuerpo hurtada,
       dejó de ser habiéndose partido,
       son las palabras de mujer.  Si viene
       cualquiera novedad tanto le asombra,
       pues, cuanto más segura, quien la tiene,
       tiene humo, polvo, nada, viento y sombra.
                                                                   (Lope de Vega)


2.1.2.- REPETICIÓN DE ELEMENTOS DE SEMEJANZA RELAJADA

   2.1.2.1.- Polípote

Modificación flexiva de una palabra sin producir cambios semánticos
 llamativos, sino solamente una modificación morfológica ( cambios de los accidentes gramaticales) .

                                     Ej.: ¡Vive Dios, que la he de ver!
         Veréis la mayor belleza
         que los ojos del rey ven     (Tirso de Molina)
Ej.: Nuevo Ford Fiesta. Ya verá como tiene que esperar menos de lo que esperaba esperar.

    2.1.2.2.- Derivación

Se produce esta figura cuando aparecen palabras que mantienen la
misma raíz etimológica.

Ej.: mas, por si acaso me engaño,
       escuchad el desengaño,         (Tirso de Molina)
Ej.: Cajas de Ahorros Confederadas. El interés más desinteresado.

   2.1.2.3.- Sinonimia

Consiste en poner una palabra distinta en cuanto al significante pero igual en cuanto al significado.

Ej.: Está vacía Roma, de pronto está sin nadie.  (Alberti)

          2.1.2.4.- Gradación

Repetición, a veces sinonímica, de elementos cuya intensidad va en aumento o va disminuyendo (gradación ascendente o descendente).

Ej.: allí los ríos caudales,
       allí los otros medianos
       e más chicos             (Jorge Manrique)

   2.1.2.5.- Pleonasmo

Se trata de una repetición del contenido, superflua desde el punto de vista informativo, porque el contenido del elemento repetido ya está en el antecedente.

    Ej.:  Lo vi con mis propios ojos.
                             Ej.: plorando de los oios, mostrando gran pesar.  

   2.1.2.6.- Diáfora (Dilogía)

Repetición de la misma palabra con un significado distinto.

 Ej.:   Cruzados hacen cruzados,
    escudos pintan escudos,
    y tahúres muy desnudos
                         con dados ganan condados           (Góngora)
 Ej.: Mora que en su pecho mora         (Romancero)
 Ej.: Pepsi Cola en latas. Esta lata trae mucha cola.

   2.1.2.7.- Calambur

La agrupación distinta de dos o más palabras con el mismo o muy parecido valor fonético produce un significado distinto.
    Ej.:  Oro parece, plata no es
     Ej.: si el Rey no muere,
el reino muere.

2.2.- FIGURAS DE POSICIÓN

Se distinguen por su posición dentro del contexto sintáctico y métrico, siempre que esta posición suponga una desviación del orden habitual.

2.2.1.- Anástrofe

Se produce cuando hay una inversión en contacto de elementos sucesivos de la oración (sujeto + predicado, verbo + complemento, etc. ).

             Ej.: Era del año la estación florida      (Góngora)

2.2.2.- Hipérbaton

Consiste en una alteración del orden lógico de las palabras en la oración.
En este caso se produce la separación de los elementos sintácticamente unidos intercalando un elemento ajeno de una o mas palabras que no corresponde a ese lugar.

Ej.: Inés, tus bellos, ya me matan, ojos,
      y al alma, roban pensamientos, mía,
      desde aquel triste, en que te vieron, día,
            con tan crueles, por tu causa, enojos.        (Lope de Vega)

2.2.3.- Quiasmo (retruécano)

Es la posición cruzada de cuatro miembros, que a menudo expresan
conceptos distintos. Los elementos cruzados pueden ser idénticos o distintos (quiasmo semántico).
                           Ej.: ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
                                  ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?                 (Quevedo)
                             Ej.: Si es que mueres en él o en él empiezas              (Rafael Guillén)
                             Ej.: Por casco sus cabellos,        
            su pecho por coraza.                                            (Rubén Darío)
Ej.: Un espléndido brindis, con brandy Espléndido.
                     
2.2.4.- Paralelismo

Varias unidades sintácticas de igual o parecida estructura aparecen en un contexto. La repetición de estructuras puede ser literal, parcial o completa ; también puede darse una coordinación de elementos distintos pero de identidad sintáctica.

Ej.:  a sus suspiros, sorda,
       a sus ruegos, terrible,
       a sus promesas, roca.              (Tirso de Molina)

2.3.- FIGURAS DE AMPLIFICACIÓN

Son figuras que se producen cuando aparecen elementos que aportan más información acerca de un tema determinado.

2.3.1.- Enumeración

El tema se comunica a través de la acumulación de una serie de detalles.

Ej.: E en su casa fazía perfumes, falsaua, estoraques, menjuy,
          animes, ámbar, algalia...        (F. de Rojas)

                        En la poesía contemporánea es frecuente la enumeración caótica   agrupación de detalles inconexos desde un punto de vista lógico.

Ej.: Cuando Roma es cloaca,
       mazmorra, calabozo,
       catacumba, cisterna,
       albanal, inmundicias,
       ventanas rotas, grietas,
       cornisas que se caen.     (Alberti)

               2.3.2.- Descripción

La descripción amplía la información presentando detalles acerca de objetos y acciones, lugares (topografía), tiempo (cronografía) y personas (retrato). Dentro de la descripción de personas distinguimos entre prosopografía (descripción exterior o física de una persona) y etopeya (descripción de cualidades espirituales, virtudes morales, carácter...).

Ej.: Los ojos verdes, rasgados; las pestañas luengas; las cejas delgadas é alçadas; la nariz mediana; la boca pequeña; los dientes menudos é blancos; los labios colorados é grosezuelos ...
( Fernando de Rojas)
2.3.3.- Polisíndeton

Consiste en la unión de varios elementos por medio de conjunciones.

     Ej.: Ven, que quiero matar o amar o morir o darte todo (V. Aleixandre)
     Ej.: hoy pasa, y es, y fue con movimiento
     que a la muerte me lleva despeñado.        (Quevedo)


2.4.- FIGURAS DE OMISIÓN

Persiguen el fin opuesto a las figuras de amplificación, pues consisten en la economía de elementos normalmente necesarios en la oración.

2.4.1.- Elipsis

Omisión (supresión) de una o varias palabras sin impedir la comprensión de lo expresado.

Ej.: Lo bueno, si breve, dos veces bueno (B. Gracián)
Ej.: New Pol, la respuesta.

2.4.2.- Reticencia

Se trata de interrumpir una idea, o dejar una frase sin acabar, empleando, normalmente, puntos suspensivos.

Ej.: Me siento apresado.  Escucha, Elisa...  Yo qué quieres que
       haga.... Por favor, tranquilízate...  Me gustaría saber
      explicártelo ... Yo qué quieres que le haga...          (Ignacio Aldecoa)
Ej.: Lavadoras Zanussi... toda una gama.

             2.4.3.- Ceugma

Consiste en la utilización de un elemento sintáctico común para varias unidades análogas de la oración (por ejemplo, un verbo para varios complementos).

                            Ej.: ¡Ay, me estabas tú viendo, pero un puño de cal paralizaba
                      mi lengua, pies y manos!       (Alberti)

2.4.4.- Asíndeton

Es la agrupación sin conjunciones de elementos que podrían
ir coordinados.

 Ej.: La delicia, el poder, el pensamiento
       aquí descansan                                      (Luis Cernuda)
 Ej.: Los SEAT: duros, económicos, seguros.


2.5.- FIGURAS DE APELACIÓN

                      Son figuras que se producen cuando el emisor llama, invoca, impreca,
a un receptor presente o imaginado.

2.5.1.- Interrogación retórica

                 Pregunta de la que no se espera respuesta o que la contiene implícitamente.

Ej.: ¿Qué se hicieron las damas,
       sus tocados e vestidos,
       sus olores?
       ¿Qué se hicieron las llamas
       de los fuegos encendidos
       d’amadores?                 (J. Manrique)
Ej.: Renfe. ¿Conoce usted el tren?

2.5.2.- Apóstrofe

El hablante no se dirige directamente a sus oyentes sino a su adversario
en el discurso, a personas ausentes (mitológicas, históricas, imaginarias), a cosas o conceptos abstractos. Consiste en la invocación, exclamación o pregunta dirigida con vehemencia.

Ej.: ¡Ay Harlem! ¡Ay Harlem! ¡Ay Harlem!
       ¡No hay angustia comparable a tus ojos oprimidos!           (Lorca)

2.5.3.- Exclamación

Se emplea normalmente para expresar los afectos mediante una adecuada modificación de la pronunciación (vocativos, signos de exclamación).

Ej.: Amigo de sus amigos,
       ¡qué señor para criados
       y parientes !
      ¡Qué enemigo d’enemigos!
      ¡Qué maestro d’esforçados
      e valientes!                          (J. Manrique)


3.- NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO

3.1.- TROPOS

Los tropos son figuras de carácter semántico mediante las cuales se hace tomar a una palabra una significación que no es su significación propia. Se trata, pues, de un fenómeno de sustitución con desplazamiento del valor semántico.

3.1.1.- Comparación (símil)
Consiste en relacionar expresamente dos ideas, objetos, o un objeto y una idea, en virtud de una analogía entre ellos. Tienen que aparecer partículas comparativas: como, tal, así, parecido a... Si suprimimos esta partícula nace la metáfora.
Ej.: ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
        como el pájaro duerme en las ramas,
       esperando la mano de nieve
       que sabe arrancarlas!                           (Bécquer)
Ej.: Danone. Tan natural como la naturaleza.

3.1.2.- Metáfora

Cambio de significado por el cual un significante adopta un significado distinto al propio en virtud de una comparación no expresa. Se sustituye el término propio por otro cuya significación está con él en una relación de analogía. Tradicionalmente se define como una comparación abreviada (Carmen es (como) una serpiente).
            Distinguiremos dos tipos de metáforas:

a)  Impura: A (plano real) es B (plano imaginario)
     
                  Ej.: Nuestras vidas ( A ) son los ríos ( B )
                        que van a dar a la mar ( B’ )
                        que es el morir ( A’ )

b) Pura : B en lugar de A

Ej.: Coged de vuestra alegre primavera
                      el dulce fruto antes que el tiempo airado
                      cubra de nieve la hermosa cumbre.      (Garcilaso)

          En la poesía contemporánea es frecuente la llamada metáfora irracionalista (imagen visionaria en terminología de Carlos Bousoño): en este caso la relación de semejanza entre A y B no es objetiva sino subjetiva, emocional:

                             Ej.: Su risa (A) era un nardo
                                    de sal y de inteligencia  (B)          (García Lorca)
                             Ej.: Castellblanch, arte en tu copa                                    

             3.1.3.- Sinestesia

Consiste en atribuir a un sentido cualidades de otro sentido (ver sonidos, oír colores, etc.).

               Ej.: Aromas sonoros, mirada musical
               Ej.: con terciopelado estruendo (Góngora)
               Ej.: Sanyo: El color se oye mejor.

3.1.4.- Símbolo

Un símbolo es una imagen física que sugiere algo no perceptible físicamente (una idea, un sentimiento). Ejemplos: ocaso = decadencia, muerte; camino = vida; sauce = tristeza; ciprés = muerte.

Ej.: Este buitre voraz de ceño torvo        (angustia)
      que me devora las entrañas fiero
      y es mi único y constante compañero
      labra mis penas con su pico corvo.        (Unamuno)

3.1.5.- Alegoría

Suele definirse como una metáfora continuada ( o una serie de metáforas ) para expresar una significación oculta o simbólica.

                              Ej.: Pobre barquilla mía          (vida)
                                    entre peñascos rota           (peligros)
                                    sin velas desvelada            (desvalida)
                                    y entre las olas sola;          (embates del mundo)             (Lope)
                                                                                     
               3.1.6.- Metonimia / sinécdoque

Consisten en la sustitución de una expresión semánticamente más amplia por otra semánticamente más restringida o al revés. Establecen una relación de contigüidad que permite sustituir un término por otro. Difieren por el tipo de relación entre el término sustituido y el sustituyente. Observemos ejemplos que presentan distinto tipo de relaciones:

     Ej.: la parte por el todo: diez cabezas de ganado = diez reses
     Ej.: el singular por el plural: el español es valiente
  Ej.:  lugar de procedencia: el Cádiz
  Ej.:  el continente por el contenido: tomar unas copas
  Ej.:  el instrumento por el agente: Cervantes fue la mejor pluma de ...
  Ej.:  el autor por la obra: leer a Calderón

3.1.7.-Antonomasia

Es una variante de la tradicional sinécdoque (individuo por la especie / la especie por el individuo).  Es un tropo relacionado con los nombres propios. El nombre propio se sustituye por una perífrasis o un apelativo que se ha convertido en su rasgo tipificador. (Ej.  Es un Adonis)

Ej.: En ventura Octaviano,
      Julio César en vencer
      e batallar,
                 en la virtud, Africano...                    (J.  Manrique)
               Ej.: Schweppes. La tónica.

3.1.8.- Perífrasis (alusión perifrástica)

Se trata de un medio expresivo para aludir a algo evitando su nombre, dando un rodeo (circunloquio).

Ej.: Allegados son iguales
       los que viven por sus manos
       y los ricos                            (J. Manrique)

          Cuando se intenta evitar una expresión tabú o desagradable por algún motivo, hablaremos de eufemismo: invidente, pasar a mejor vida, profesor de E.G.B.
                          Ej.: Natreen. Hay personas que tienen razones de peso para preferir endulzar con Natreen.

3.2.- FIGURAS REFERENCIALES (semánticas y léxicas)

3.2.1.- Antítesis

                        Figura que consiste en asociar dos términos que se oponen.

Ej.: Lealtad en el buen amigo,
       traición en el enemigo,
       en la noche oscuridad,
       y en el día claridad.              (Tirso de Molina)
Ej.: Vestimos los pies usando la cabeza. (Calcetines Punto Blanco)

3.2.2.- Oxímoron-Paradoja

En este caso se unen dos conceptos que, desde un punto de vista lógico, se excluyen mutuamente, pero que en el contexto se convierten en compatibles.

Ej.:   Busco en la muerte vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad
y en lo cerrado salida,
y en el traidor lealtad (Cervantes)
Ej.: SEAT 133 : un pequeño gran coche.

3.2.3.- Lítote

Es la sustitución de una expresión por la negación de su contrario.

Ej.:  Sennor Sancto Domingo, dizlo la escriptura,
natural fue de Cannas, non de baxa natura     (Berceo)

3.2.4- Personificación (prosopopeya)

Consiste en atribuir a los seres no racionales cualidades humanas (antropomorfización).

Ej.: el río sacó fuera
  el pecho y le habló desta manera:
  "en mal punto te goces,                ( Fray Luis de León)
                              Ej.: Eurocard, la tarjeta que dice mucho.

3.2.5.- Hipérbole

Se emplea cuando se quiere expresar algo exagerándolo de forma intencionada, aumentando o disminuyendo el objeto, la idea o la situación. (Ej.: muerto de hambre).
                             Ej.: Por una mirada, un mundo;
                                   por una sonrisa, un cielo;
                                   por un beso... yo no sé qué
                                   te diera por un beso.                (Bécquer)

3.2.6.- Ironía

Sustitución de la expresión propia por la contraria: se dice lo contrario de lo que se piensa, pero de forma que el receptor reconozca la verdadera intención del emisor. Cuando se hace con intención cruel e hiriente hablamos de sarcasmo:

Ej.: ¡Buena pieza estás tú hecho!

3.2.7.- Desplazamiento calificativo (hipálage)

Consiste en atribuir a algo el acto, la idea o cualidad que conviene a un objeto cercano.

    Ej.:  Cómo resuena el rojo reír del mirlo    (Juan Ramón Jiménez)
    Ej.:  El trino amarillo del canario    (Lorca)         canario =  amarillo
    Ej.:  Avisad a los jazmines con su blancura pequeña    (Lorca)

3.2.8.- Arcaísmo-Neologismo

El arcaísmo se produce cuando un término del lenguaje usual es sustituido por otro en desuso (pueden ser fenómenos morfológicos, sintácticos o léxicos). El neologismo, en cambio, es la aparición de un término nuevo.

Ej.: ¡Fuerzas, cielo, porque al vella
       querré matalla y mordella
       y eso sería delatalla!         (Muñoz Seca)

3.2.9.- Epíteto
Es un adjetivo, innecesario semánticamente, que se añade al sustantivo para embellecer la expresión o resaltar una cualidad.

    Ej.:  Clara luz


Bibliografía
            SPANG, Kurt : Fundamentos de retórica, Eunsa, Pamplona, 1979

http://elvelerodigital.com/apuntes/lyl/figuras.htm

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