Taller Literario Despertares
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sábado, 1 de agosto de 2026
548. EL TONO NARRATIVO
547. ¿CÓMO ESCRIBIR MEJOR? MÁS DE 100 CONSEJOS PARA ESCRITORES
viernes, 31 de julio de 2026
546. OXÍMORON, OXÍMORON Y ANTÍTESIS, OXÍMORON Y PLEONASMO
viernes, 24 de julio de 2026
Capítulo 3
Las Parroquias de Morteros
La historia del Fuerte que pasó a ser un pueblo, lleva a preguntarse porqué en un lugar de pocos habitantes, porque la mayoría de los colonos se establecían en sus chacras, se construyeron a un mismo tiempo dos capillas para el culto religioso: una al este y otra al oeste de las vías del ferrocarril.
En el período 1886 al 1898 y según se desprende de las actas institucionales, como en toda
comunidad que se constituía las discusiones políticas fueron inevitables. Dos
libros de actas, escritos en simultáneo, nos hablan de ello y de la importancia
que daban a los atrios de las iglesias al momento de convocar a elecciones.
La controversia lleva a
que, si tal vez lo acontecido en Colonia Esperanza pudo replicarse aquí…¿qué separaba
a los feligreses de las dos capillas?
La del lado este, lugar
que contaba con menos habitantes, la Curia Cordobesa en 1894 la consagró “Parroquia del Pueblo”. Llamada “Nuestra Señora de
La Asunción” y el 15 de agosto de
cada año la imagen de la Virgen era llevada en procesión por las calles y venerada
en los festejos patronales.
El lado oeste, “Colonia
Isleta” que en 1891 contaba ya con
autoridades institucionales electas y más poblado, bautizó a su capilla “San Bartolomé”…
y ¿por qué llamó así a su capilla?... ¿fue
en homenaje a un ciudadano ilustre o por el “Santo” de los cristianos?
Al haber tomado las
autoridades el 24 de agosto para las
festividades patronales, hace suponer que fue por el mártir que dio su vida por
Cristo ya que la Iglesia católica lo venera ese día.
Pero… ¿Quién fue San
Bartolomé”?
Según La Biblia,
Bartolomé fue un discípulo de Jesús que, a la muerte de su líder se dedicó a
difundir la palabra y las enseñanzas del Maestro en poblados de la India y
Armenia.
Sus prédicas lo
enemistaron con los ortodoxos al punto de que, en Armenia, un 24 de agosto fue desollado vivo y luego
cortada su cabeza.
A la muerte del mártir,
sus seguidores continuaron con la tarea de difundir las ideas del Mesías al que
consideraban un enviado del Creador que venía a unir a los pueblos del mundo regido
por reyes y jefes de tribus.
Siglos después y en
plena crisis religiosa, en el 1550 al
1570 d. C. la “Santa Iglesia Católica Romana” en la Contrarreforma se
enfrenta a protestas de católicos y a otros cultos religiosos.
En Francia, en el
convulsionado París, los hugonotes calvinistas (“compañeros unidos por un juramento” y rama escindida del catolicismo) del Duque Gaspard de Coligny, con gran
influencia en la sociedad parisina, le propone al Rey Carlos IX la tolerancia
de cultos y unirse protestantes y católicos con Roma, y luchar contra el
enemigo común que entonces era España.
Pero el Rey, fiel a
Roma y aunque de buena relación con el Duque Coligny, convencido por su madre,
Catalina de Médicis acérrima católica, lo desoye y se une al Papado de Roma que
decide enfrentar a los protestantes. El Papa a su orden envía a los dos ejércitos
para terminar con la resistencia de los calvinistas en Francia.
Y en París el 24 de agosto de 1572 d. C los ejércitos católicos torturan y
dan muerte a Gaspard de Coligny y a más de diez mil protestantes hugonotes franceses.
Acontecer que la historia recuerda como la “Matanza
de San Bartolomé”.
Alrededor de treinta
años después y bajo el imperio del Rey inglés Enrique IV, se unen judíos,
ortodoxos, hugonotes protestantes y católicos con Roma, para enfrentar a
España. Habían logrado unificar criterios.
Y pregunto… ¿el oeste
bautizó a su Iglesia “San Bartolomé” y tomó como aniversario del pueblo el 24 de agosto de cada año, imitando el
mensaje de unidad que dejó el Santo?
Teoría a considerar, al
observar que a partir del año 1900 cuando
la Curia cordobesa elevó la capilla de “San Bartolomé” a categoría de “Parroquia de Pueblo” los escribas comenzaron
a registrar las actas en un solo libro.
Actitud que me permite
deducir que los ciudadanos de Morteros habían logrado hermanar sus intereses culturales…
y en adelante sólo lidiar por lo político.
De ser así… ¡Bienvenida la visión de aquellos
emprendedores que consolidaron las bases de una sociedad que se constituía!
Capítulo 2
En Colonia
Esperanza
La Provincia de Santa
Fe, asiento de la primera ola de la inmigración junto a Entre Ríos, es rica en
historias de antepasados y cuenca fértil para la imaginación.
Según lo narró para el diario La Nación el escritor Alejandro Gorostiaga, en Esperanza en el año 1867 se celebró el primer matrimonio civil argentino entre contrayentes de diferentes cultos, cuando la Iglesia Católica consideraba la unión vivir en pecado… ¿cual fue el desencadenante?
En el año 1862 y en el auge de la inmigración, el alemán Alois Tabernig viudo y católico practicante, que había llegado a Esperanza, instaló una herrería cercana al templo católico. Algunos colonos que iban a misa los domingos tenían la costumbre de dejar allí sus arados y herramientas necesitados de reparación, mientras asistían al servicio religioso.
En el tiempo, Alois (Luis)
se enamoró de una mujer de Esperanza, Magdalena Moritz y le propuso matrimonio.
Sin embargo la pareja, aunque dispuesta al enlace debió enfrentar una inesperada
situación.
El cura se opuso a
celebrar la ceremonia porque él era católico y ella protestante, declarando que
solo los casaría si la novia abjuraba de su fe. Propuesta rechazada por ella y
su familia.
Otra versión de la
historia, más benévola, dice que la negativa del cura a casarlos, se debía más
al encono que sostenía con el herrero por los martillazos incesantes sobre el
yunque que lo molestaban cuando estaba celebrando misa.
Acontecía el año 1867 y en la Nación aún no existía el
Registro Civil ni un Código Civil que legitime el acuerdo matrimonial entre contrayentes
de diferentes cultos, porque la Iglesia de Roma lo prohibía al considerarlo
vivir en pecado.
Pero el novio,
enamorado no quería perder a la novia y en vano le rogó al cura, quien tampoco
hizo caso a los vecinos que terciaban a favor del herrero por su carácter
jovial y su inteligencia como fabricante de arados.
Alois, al recordar en
su país una arcana costumbre alemana, logró que el Municipio le autorice
plantar un árbol en la plaza del pueblo, lejos de las iglesias católica y protestante,
y en una de sus ramas colgó un letrero con una leyenda que decía: “Árbol de la
Libertad”.
Luego invitó a todos
los vecinos, previo acuerdo con los familiares de la novia, a reunirse el
domingo por la tarde en la plaza, informando que se tratarían asuntos
importantes para la colonia.
El pueblo, curioso, el
domingo se acercó a la plaza y a las cinco y media de la tarde apareció Alois
con traje festivo llevando a la novia tomada del brazo.
Se acercó al árbol, se
subió a una tarima y contó a todos las razones de la Iglesia que no les
permitía unirse en matrimonio.
Y reclamó a los
presentes sean testigos de que tomaba por esposa a Magdalena, asegurándole
considerar legítimos los hijos que nazcan de la pareja. Reservándose además el
derecho, por ser católico practicante, de celebrar el acto en la iglesia en
cuanto el cura así lo considere.
Al día
siguiente el sacerdote temeroso de que la actitud cunda en otros feligreses, se
presentó en casa de los novios para notificarles que estaban en pecado mortal,
ya que el matrimonio no tenía validez. “Padre: no trate de enemistarme con mi esposa ya que para mí la familia
es lo más importante” le dijo
Alois que, ante el hecho consumado ya no tenía marcha atrás.
Finalmente
el Obispo de Paraná para salvar a su feligrés del pecado, ordenó casen a la
pareja en la Iglesia de Esperanza.
La
unión de Alois y Magdalena es considerada hoy el primer matrimonio civil
celebrado en Argentina, en tiempos que la Iglesia de Roma consideraba que sin
la bendición de un sacerdote, unirse era una falta grave.
La plaza y el sitio que
ocupó el “Árbol de la Libertad” de Tabernig fue declarado “Patrimonio Histórico
Nacional” por la Provincia de Santa Fe.
Sitio que hoy venera el
pueblo de Esperanza y lo recuerda con un árbol al que llaman: el “Árbol de la
Unidad”.
543.
Capítulo 1
“Morteros” Ayer un “Fuerte” hoy una ciudad.
Teorías sobre el largo brazo de la historia y sus implicancias en el amanecer de un pueblo.
En busca de material
para escribir mi último libro: “En Tierras de Ansenuza”, en el trascurso de la
fundación de pueblo Morteros surgieron hechos que me indujeron a descifrarlos. Un
desafío imposible hasta el presente, porque no hallé escritos institucionales sobre
los primeros años de lo acontecido, cuando a partir del año 1891 ya era regido por autoridades
municipales, autorizadas por el Gobierno de la Provincia de Córdoba.
A partir del año 1898, los ediles en dos libros, y casi
en simultáneo, relatan los mismos acontecimientos… pregunto ¿había dos
municipios: uno al este del ferrocarril y otro al oeste?
El primero: el A 0101 lo inician el día 24/09/1898 y lo cierran con el acta N° 90 del día 30/10/1905.
El segundo: el A 0102 lo inician el día 26/06/1899 y curiosamente lo cierran seis
meses después con el acta N°30 del
día 04/12/1899. De allí en más, sólo
continuarían registrando lo acontecido en el primero de los libros.
Pero ambos comienzan
diciendo que en el año 1898, en
comicios celebrados en el atrio de la Capilla de “La Asunción”, (construida en el
año 1891 y designada “Parroquia del
Pueblo” y sede del “Curato de Morteros”) es electo a cargo de la Comisión
Municipal el Sr. Pedro Morali, quien viene a remplazar al Sr. Alberto
In´Aebnit, electo en 1893.
En 1899 y según se difiere de los escritos, el Comisionado a cargo Sr.
Alberto In´Aebnit convoca a elecciones. El Comisionado Sr. Adolfo Liebman,
oriundo de Santa Fe, mantiene
discrepancias con los primeros colonos arribados al lugar… y ¿porqué dos
comisionados?
Serias diferencias
sostenían los ediles de la mayoría, que consideraban nulo el resultado de la
elección por haberse celebrado esta en el atrio de la Iglesia de “San
Bartolomé”… Y ¿porqué esa pugna entre las capillas? y ¿porqué dos capillas en
un pueblo chico aún? cuando la mayoría de los inmigrados se establecían en sus
chacras.
Opinaban que el acto no
era válido al haberse celebrado en un lugar no considerado “Parroquia del
Pueblo”. Y que la segunda vez, la
convocatoria el Comisionado la hizo fuera de los términos de la Ley que exige llamar
a comicios quince días antes del acontecimiento y solo habían sido siete, y que
por lo tanto desconocen el resultado de la misma.
El Sr. Pedro Morali, Comisionado
Municipal a cargo,
Al no llegar a un
acuerdo las partes, los ediles nombran interino al Concejal Sr. Francisco
Torres quien se hace cargo del gobierno y dan por concluida la sesión.
Días después, sin la
presencia del Comisionado Sr. Pedro Morali, la Concejalía hace entrega de
libros, bienes e inmuebles municipales a las nuevas autoridades. Asume el Sr. Cayetano
Colleoni y el Sr. Alberto In´Aebnit asume su Concejalía, según arreglo
establecido con el jefe político zonal.
Encargan al Concejal
Liebman que, estando vacante el cargo del “Curato Eclesiástico” cordobés, hable
con el Patrono de la Iglesia Parroquial del este Sr. Juan Beiro, y le solicite que
por el momento entreguen el cementerio al Municipio para su mantenimiento,
dejando a salvo los derechos de propiedad de la Diócesis sobre el mismo, hasta
que se resuelva lo del Curato de la provincia.
A inicios del 1900, renuncia el Interventor Sr.
Cayetano Colleoni, y el Concejo designa Interino al Sr. Adolfo Liebman.
Las nuevas autoridades,
convocadas a reunión y al negarles el Comisario Municipal las llaves de la sede
comunal para las reuniones, lo hacen en el domicilio del Sr. Liebman.
Llaman a elecciones y
en los comicios es electo el Sr. Pedro Tofanelli, a quien no le permiten asumir
el cargo por no contar este con la edad necesaria, que exige un mínimo de 30
años y él tiene sólo 26.
La Mayoría mociona para
la Intendencia a quien logró el segundo lugar en la contienda: el Sr. Adolfo
Liebman, quien asume interinamente el cargo.
En los comicios del año
1901, en elecciones confirman
Intendente al Sr. Adolfo Liebman.
En el 1902, el Intendente Liebman en la
reunión informa el resultado de las elecciones celebradas en el atrio de la
“Parroquia de La Asunción” donde fue reelecto. Segundo en la lista opositora es
el Sr. Antonio Gallo.
Y dice a los presentes
haber recibido, días atrás y antes de los comicios una nota que no dio a conocer
a los ediles y desoyó, de vecinos de Colonia Isleta que solicitaban que las
elecciones se hicieran en el atrio de la “Capilla de San Bartolomé”, por contar
el lado oeste con mayor población. Sobreviene entre los ediles una imprevista
discusión y se retiran sin aprobar los comicios.
Días después, la “Diócesis
de Córdoba” informa haber elevado a categoría de “Parroquia del Pueblo” a la
capilla de “San Bartolomé” y autorizado a que se celebren las elecciones en el
atrio de la misma.
No conforme con el
veredicto, el Sr. Liebman envía una nota donde presenta su renuncia al cargo al
que fue electo y asume interino el Sr. Antonio Gallo, quien convoca a nuevos
comicios a celebrarse en el atrio de la Iglesia de “San Bartolomé”.
En la misma es electo
Intendente el Sr. Antonio Gallo. Durante su gestión se discuten y aclaran
entredichos de parroquianos que no adhieren a costumbres comunes a observar y
cumplir.
En el 1903, es reelecto el Sr. Antonio Gallo.
Los ediles en la reunión censuran el proceder del Sr. Adolfo Liebman que marchó
a Europa sin responder a reclamos por irregularidades observadas en los
ingresos atribuidos a la atención de caminos, cunetas y otros rubros durante su
gestión. Sobreviene en el Municipio un período donde faltan los recursos
necesarios para atender obligaciones.
Es cuando, colonos
recientemente arribados a tierras de Ansenuza ofrecen hacer caminos y cunetas a
cambio de impuestos.
Y comienza la honrosa
tarea de los inmigrantes que con su trabajo
fundaron nuevas colonias.
Esta breve síntesis que
interesa en el acontecer de un pueblo que se constituía, deja interrogantes sin
resolver.
En los comicios, los
electores… ¿qué discutían?... ¿lo hacían por el número de habitantes de uno u
otro lado del pueblo, o por algo más profundo que los dividía cuando confrontaban
por los atrios de las Iglesias?
Apellidos como
In´Aebnit, Brinkmann, Seeber, Vignaud, Torkins, Lhemann, Bruner, Sulter,
Neumeyer, Gasser, Sigel, Bigand, Gorchs… todos extranjeros descendientes de la
ola arribada allá por el año 1854 convocados
por Urquiza, permite suponer que, imbuidos de diferentes matices culturales con
sus experiencias pudieron haber influido en las costumbres culturales del
entorno.
Habían sido los
primeros en hacerse de las tierras de Ansenuza, que luego vendieron a los
italianos del Piamonte, en su mayoría descendientes de quienes se habían
asentado en Colonia Esperanza.
Interrogantes que al
examinar lo acontecido, precisamente en Colonia Esperanza Santa Fe en los
albores de la inmigración, allá por el 1867,
estimuló mi curiosidad por descifrar posibles influencias aquí. No es de
ignorar el arribo al lugar, según dichos conocidos, de una sociedad
internacional y secreta: los masones, que dejaron su impronta en la comunidad.
Política y religión son
elementos claves en la constitución de los pueblos que movieron y mueven las
estructuras y en el tiempo interactúan en el hacer y el vivir de las
sociedades.
¿Qué había ocurrido en
Esperanza?
domingo, 1 de marzo de 2026
542. EL HEREJE REBELDE de Óscar de la Borbolla de su libro "Las vocales malditas"
EL HEREJE REBELDE de Óscar de la Borbolla de su libro "Las vocales malditas"
En el verde césped del edén, célebre sede de creyentes, el decente Efrén se estremece. Tres deberes del mes lee en el templete del regente: "Defender el vergel del Hereje Rebelde, tener fe en el celeste jefe de tez perenne, ser excelente."
El membrete del Jefe es esplendente, se ve de Kermesse.
Esther se embellece enfrente de Efrén, es de temple terrestre, cree levemente en el deber, el degenere en vez de repelerle le vence. Se ven brevemente, temen se decrete el envejecer, se envenene el éter, se cercene gente, se eleve el jerez.
Desde el estrés del Jefe el edén decrece, el excedente le pertenece, se ejercen leyes dementes, se debe beber detergente en vez de leche, ser pelele, ser pedestre, ser deferente; es menester entretenerse en tejer redes, en prender rebeldes. En el este, trece rehenes perecen de sed; en el frente fenecen de herpes, de peste. El edén ennegrece, se pretende reprender herejes, perderles.
-¡Eh, Esther, ven!, relee el deber. El jefe se excede.
-¿Prevees el tren del semestre?...
Me enteré del brete de gente decente en el este: nenes, bebés perecen. El clemente es el Hereje Rebelde: desprende el ente del crecer, mete el entender, cede excelentes mercedes. El Rebelde merece el belvedere…
-Esther, eres efervescente. Ten en mente el menester del Jefe, es rete vehemente, de repente crece, reverdece, expele seres…
-Ese vejete me prende. Es jefe, regente, gerente. Perennemente deberes: “llévenme el neceser”, “llénenme de peces”, “repten”, “trepen”, “dejen de verme”, “récenme preces”, “enderécense”, “respétenme”, “festéjenme”, “perseveren”, “refrénense”, “esperen”, “vegeten”, “déjense”. Se cree el Ser, el Tres Reyes; es el jején del edén.
-¡Esther! ¡Detente! ¿Pretendes descreer de Él?
-¡Efrén, temerle es endeblez! ¡El presente debe ser del Rebelde! Él es terrestre, es el envés del Jefe. De él es ese “dejen de depender”, ese “mézclense”, ese “bésense”, ese “deséense”. El entender debe extenderse.
-¡Esther, se te mete el Rebelde!
-¡Emerge Efrén!, eres decente. Despréndete de ese pelele, es memez de bebel. Ve de frente, mereces se te respete, se te deje beber, expeler semen, tenderte en el césped. Mereces se te revele el ser del éter celeste, se te eleve, se te deje emprender. El emprender es el eje del entender…
-Efrén se mece: es el deber del Jefe enfrente del descreer rebelde; teme le desherede, le eche del edén, le fleten de res, le llenen de herretes; Esther le embebe, se mete en él, le vence: “Tenerme en el césped… tenerme trece veces… excederte… es… es… excelente Efrén”.
De repente el éter emerge del celeste Jefe: “¡Ejem! ¡Dejen de entenebrecerme, seres febles! ¡Vermes! Refléjenme, venérenme, échense, desesperen. Les generé de heces en el retrete del desdén, les presté el verde edén. Les exenté de fenecer. Les estrellé el éter. Les enderecé el pesebre. Les enseñé el deber… ¡Me entenebrecen, seres herejes, les perderé! ¡Recelen! Efrén, desde este mes debes merecer el jerez. Te meteré vehemente sed. Este deber te merme, te reste, te cercene… Esther, eres gente terrestre, plebe de rebelde, te he de vencer. Desde el Belem, Efrén te despeche, te cele, te frene…”
El Jefe les expele, les mete reveses dementes, el eje del edén cede, el templete se estremece, el verde se desprende, se ennegrece el vergel. Se les ve perder el esplendente ser: Esther envejece, Efrén precede. El brete es de meses, de repente entrevé en el celere presente encenderse el éter: es el Rebelde.
¡Esther, Efren, espérenme!... Serénense... Desenrédense de ese temple, peleen. Es menester se destete. El Jefe es endeble. Dejen de temerle, es celeste, depende del creer, del tenerle fe... ¿Preñez? ¡Déjele!, entérense: se prevee... ¿Merecer el jerez? ¡Déjele! Se emprende... de este enser emerge excelente jerez... Estrenen el entender rebelde, creen enseres. Eleven este terrestre edén, céntrense en él. Es breve este entremés, embelésense, deséense, desde este mes se pertenecen, les pertenece el excedente, llénense, bésense, rebélense. ¡Es menester vencer!
_____________
Autor: OSCAR DE LA BORBOLLA
Óscar de la Borbolla (México) es escritor, poeta, ensayista y profesor titular en el área de Metafísica y Ontología en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales de Acatlán en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Completó su Licenciatura y Maestría, con mención honorífica, en filosofía, en esta misma universidad. Realizó estudios de doctorado en filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, España. Colabora en la sección editorial del periódico Excélsior con la columna de ficción y humor negro denominada ¨Ucronías¨. Ha obtenido los siguientes premios por sus cuentos: Mención Honorífica en el Concurso Internacional de Cuento Esperante (1985), con el cuento ¨El canto de las sirenas¨, y el Premio Internacional de Cuento Plural (1987), con el cuento ¨Las esquinas del azar¨. También ha obtenido varios premios por sus novelas Nada es para tanto (1991) y Todo está permitido (1994).
541. Seis problemas para la minificción, un género del tercer milenio: Brevedad, Diversidad, Complicidad, Fractalidad, Fugacidad, Virtualidad
Seis problemas para la minificción, un género del tercer milenio:
Brevedad, Diversidad, Complicidad, Fractalidad, Fugacidad, Virtualidad
Lauro Zavala
La minificción es la narrativa que cabe en el espacio de una página. A partir de esta sencilla definición encontramos numerosas variantes, diversos nombres y múltiples razones para que sea tan breve.
En estas notas presento un breve panorama sobre el estado actual de la escritura de minificción y sobre las discusiones acerca de este género proteico, ubicuo y sugerente, que a la vez se encuentra en los márgenes y en el centro de la escritura contemporánea. Aquí conviene señalar que aunque el estudio sistemático de la minificción es muy reciente, pues se remonta a los últimos diez años, su existencia en la literatura hispanoamericana se inicia en las primeras décadas del siglo XX. Por esta razón, la mayor parte de las reflexiones y observaciones presentadas a continuación se derivan del estudio de las antologías y los concursos de minificción, en cuya tradición los escritores y editores hispanoamericanos se han adelantado en varias décadas a otros muchos lugares del mundo. La tesis central de estas notas consiste en sostener que la minificción es la escritura del próximo milenio, pues es muy próxima a la fragmentariedad paratáctica de la escritura hipertextual, propia de los medios electrónicos.
Los problemas que enfrenta la minificción en relación con la teoría, la lectura, la publicación, el estudio y la escritura son al menos los relativos a seis áreas: brevedad, diversidad, complicidad, fractalidad, fugacidad y virtualidad. A continuación me detengo en cada uno de estos problemas señalando algunas de las conclusiones a las que se ha llegado durante los últimos años y algunas de las áreas que podrán ser exploradas con mayor profundidad en el futuro inmediato.
👉Brevedad
En su introducción a una antología de narrativa experimental publicada en 1971 con el título Anti-Story (El anti-cuento) Philip Stevick incluye como una de las formas más arriesgadas de experimentación la escritura de narrativa extremadamente breve, aquella que no excede el espacio convencional de una cuartilla o una página impresa. Durante los últimos veinte años esta forma de escritura ha dejado de ser algo marginal en el trabajo de cualquier escritor reconocido o un mero ejercicio de estilo. En su lugar, la minificción es cada vez con mayor intensidad un género practicado con entusiasmo y con diversas clases de fortuna por toda clase de lectores. En el momento en el que está agonizando el concepto mismo de escritores monstruosos o sagrados, surgen en su lugar múltiples voces que dan forma a las necesidades estéticas y narrativas de lectores con necesidades igualmente múltiples, difícilmente reducibles a un canon que señale lo que es o puede llegar a ser la escritura literaria.
En otras palabras, el espacio de una página puede ser suficiente, paradójicamente, para lograr la mayor complejidad literaria, la mayor capacidad de evocación y la disolución del proyecto romántico de la cultura, según el cual sólo algunos textos con determinadas características (necesariamente a partir de una extensión mínima) son dignos de acceder al espacio privilegiado de la literatura.
La utilización de textos literarios muy breves, por otra parte, se encuentra entre las estrategias más productivas de la enseñanza, lo cual tiene una clara raíz de tradición oral. El cuento muy breve está siendo revalorado por su valor didáctico en los cursos elementales y avanzados para la enseñanza de lenguas extranjeras, y en los cursos elementales y avanzados de teoría y análisis literario (L. Zavala et al., en prensa). En una hora de clase se puede explorar un texto muy breve con mayor profundidad que una novela o una serie de cuentos.
En general, los textos extremadamente breves han sido los más convincentes en términos pedagógicos en la historia de la cultura. Este es el caso de las parábolas (bíblicas o de otra naturaleza), los aforismos (M. Satz 1997), las definiciones (L. Deneb 1998), las adivinanzas (M. Mejía Valera 1988) y los relatos míticos. Su propia diversidad y su poder de sugerencia pueden ser probadas al estudiar la multiplicación de antologías y estudios de estos géneros de la brevedad. Tan sólo en el caso de los mitos, recientemente se ha llegado a comprobar la universalidad del mito de la Cenicienta, cuya estructura narrativa es más persistente aún que la del mito de Edipo, pues constituye un relato breve característico de casi toda estructura familiar (A. Dundes 1993).
También en los años recientes hay un resurgimiento del ensayo muy breve, para el cual se utiliza simplemente la palabra Short (Corto) (J. Kitchen 1996). Y otro tanto ocurre en el caso del cortometraje, los videoclips y la caricatura periodística. Los textos ensayísticos de brevedad extrema de escritores como Jorge Luis Borges, Virginia Woolf y Octavio Paz son una lección de poesía, precisión y brillantez que compiten con los textos más extensos de los mismos autores. Tal vez esto explique también el resurgimiento de otros géneros de brevedad extrema, como el Hai Ku (W. Higginson 1985) y los cuentos alegóricos de las distintas tradiciones religiosas (derviches, budistas, taoístas, etc.).
👉Diversidad
En todos los estudios sobre minificción hay coincidencia en el reconocimiento de que su característica más evidente es su naturaleza híbrida. La minificción es un género híbrido no sólo en su estructura interna, sino también en la diversidad de géneros a los que se aproxima. En este último caso, es evidente la reciente tradición de antologar cuentos muy breves de carácter policiaco o de ciencia ficción, con títulos ligados a su naturaleza genérica y breve, como Microcosmic Tales (Microhistorias cósmicas) (I. Asimov, M. Greenberg & J. Olander 1992) o 100 Dastardly Little Detective Stories (100 relatos policiacos cobardemente pequeños) (R. Weinberg, S. Dziemianowicz & M. Greenberg 1993). Como ya ha sido señalado en diversas ocasiones, resulta difícil distinguir la escritura de poemas en prosa de la narrativa más breve, razón por la cual un mismo texto, especialmente en el ámbito hispanoamericano, es incluido con mucha frecuencia simultáneamente en antologías de cuento, en antologías de ensayo y en antologías de poema en prosa (cf. L. Zavala 1996).
También la diversidad genérica de la minificción permite incluir en su interior un tipo de narrativa ilustrada de naturaleza artística y didáctica, generalmente de corte irónico, conocido como mini-historieta. Se trata de viñetas en secuencia que en conjunto no rebasan el espacio de una página y que narran una historia unida a las demás del mismo libro por un tema común, dirigido a un público especializado (C. Sifax 1997).
Un caso particular de hibridación en la escritura contemporánea son los bestiarios y las fábulas. Está ampliamente documentada la rica tradición de la escritura fabulística en Hispanoamérica, en particular la escritura de fábulas con intención política en el interior de las comunidades indígenas durante el periodo colonial y hasta las últimas décadas del siglo XIX (M. Camurati 1978).
La tradición fantástica que produce un numeroso contingente de bestias mágicas y seres sobrenaturales es genuinamente universal, y ha producido sus propios diccionarios especializados, que constituyen acervos de relatos breves con diversos subtextos en espera de ser explorados. Así, además de los diccionarios de monstruos, hadas, dragones, ángeles, gárgolas y otros seres imaginarios surgidos en el contexto europeo, en Hispanoamérica contamos también con una gran riqueza de bestiarios fantásticos. Este recuento de bestiarios hispanoamericanos debe incluir, por lo menos, a tres trabajos imprescindibles. En primer lugar el Manual de zoología fantástica (1954) de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero; el Bestiario (1959) de Juan José Arreola y Los animales prodigiosos (1989) de René Avilés Fabila. En el terreno de la fábula es ampliamente conocido el trabajo paródico de Augusto Monterroso, La oveja negra y demás fábulas (1969), recientemente traducido al latín (1988).
El Bestiario de Indias del Muy Reverendo Fray Rodrigo de Macuspana (UAEM, 1995), compilado por Miguel Ángel de Urdapilleta, reúne materiales de muy diversas fuentes y en los cuales reconocemos a la vez subtextos alegóricos y un compendio de conocimientos empíricos de diversa naturaleza. Como complemento de esta antología acaba de ser publicado el primer Diccionario de bestias mágicas y seres sobrenaturales de América (UdeG, 1995) compilado por Raúl Aceves. Conviene señalar que estos trabajos han sido publicados muy recientemente, en el año 1995, por las universidades del Estado de México y de Guadalajara, respectivamente. Cada uno de estos volúmenes forma parte de proyectos de investigación de mayor alcance sobre estas formas de narrativa muy breve.
👉Complicidad
Todo acto nominativo es un acto fundacional. La responsabilidad de fijar un nombre a un género proteico ha generado una enorme diversidad de términos y diversas formas de complicidad entre lectores y textos. Pero tal vez es necesario señalar que los términos técnicos más precisos se apegan a distinguir los textos en función de su extensión relativa. Veamos algunos ejemplos. Alfonso Reyes llamó apuntes, cartones y opúsculos a sus trabajos más breves. Otros autores, especialmente los que han escrito poemas en prosa, han llamado a sus textos más breves, respectivamente, detalles, instantáneas y miniaturas. Otros más se refieren a sus cuentos muy cortos como cuadros, situaciones y relaciones de sucesos (A. Reyes; Genaro Estrada y Carlos Díaz Dufoo, cit. en L. H. Helguera, 31, 27, 19). En todos estos casos se trata de textos cuya extensión efectivamente es menor a una página, y que la crítica no ha dudado en incluir, indistintamente, en las antologías de cuento, de ensayo y de poema en prosa, pues su naturaleza híbrida los ubica en estos terrenos a la vez. Estos textos, como ya ha sido señalado, son más breves que la llamada ficción súbita o incluso que la llamada ficción de taza de café o de tarjeta postal (I. Zahava). Se trata, en suma, de lo que Cortázar llamó textículos o minicuentos, y que aquí llamamos cuentos ultracortos o, simplemente, minificción. ¿Por qué el nombre es tan importante? El nombre genera expectativas específicas en los lectores, quienes esperan algo muy distinto al leer títulos como Textos extraños (Guillermo Samperio, 1981) o Cuentecillos y otras alteraciones (Jorge Timossi, 1995), aunado al hecho de que el primero está ilustrado con dibujos experimentales y autorreferenciales, mientras el segundo está ilustrado por las caricaturas de Quino. Todavía, sin duda, hay espacio para la creación de otros títulos a la vez imaginativos y precisos. Un título neutral como Quince líneas, seguido del subtítulo Relatos hiperbreves (Círculo Cultural Faraoni, 1996) es menos literario que el sencillo Cuentos vertiginosos (Beatriz Valdivieso 1994).
El arte de titular los textos y sus respectivas colecciones no es sólo responsabilidad del autor y el editor, pues los lectores también intervienen al hacer de una expresión literaria parte del habla cotidiana. Sin embargo, es muy improbable que se lleguen a adoptar los nombres nuevos presentados por los escritores William Peden (que propuso el término ficción escuálida), Philip O’Connor (quien propone llamar cue a los textos más breves que un cuento) o Russell Banks (quien propone llamarlos poe, en homenaje a Edgar Allan Poe). Dice Russel Banks: “Yo escribo poes”. Pero difícilmente alguien escribirá en su pasaporte: Profesión: Escritor de cue (R. Shapard & J. Thomas 1989; 248, 258, 259).
👉Fractalidad
Del fr. fractal, voz inventada por el matemático francés B. Mandelbrot en 1975, y este del lat. fractus 'quebrado'.
m. Mat. Objeto geométrico en el que una misma estructura, fragmentada o aparentemente irregular, se repite a diferentes escalas y tamaños. U. t. c. adj.
El concepto de unidad es uno de los fundamentos de la modernidad. Así, considerar a un texto como fragmentario, o bien considerar que un texto puede ser leído de manera independiente de la unidad que lo contiene (como fractal de un universo autónomo) es uno de los elementos penalizados por la lógica racionalista surgida en la Ilustración. Sin embargo, ésta es la forma real de leer que practicamos al final del siglo XX. Entre los Derechos Imprescriptibles del Lector, incluye Daniel Pennac el derecho inalienable a saltarse páginas, el derecho a leer cualquier cosa y el derecho a picotear. Sobre este último, dice el mismo Pennac en su libro Como una novela: Yo picoteo, tú picoteas, dejémoslos picotear.
Es la autorización que nos concedemos para tomar cualquier volumen de nuestra biblioteca, abrirlo en cualquier parte y meternos en él por un momento porque sólo disponemos de ese momento. (…) Cuando no se tiene el tiempo ni los medios para pasarse una semana en Venecia, ¿por qué rehusarse el derecho a pasar allí cinco minutos? (…) Dicho esto, puede abrirse a Proust, a Shakespeare o la Correspondencia de Raymond Chandler por cualquier parte y picotear aquí y allá sin correr el menor riesgo de resultar decepcionados (Pennac 1997, 162). En otras palabras, la fragmentariedad no es sólo una forma de escribir, sino también y sobre todo una forma de leer. Veamos entonces algunos testimonios de estas lecturas fragmentarias, en las que se toman muy en serio textos que en otro momento habrían sido pasados por alto o estudiados como parte de una unidad mayor. Uno de los casos más interesantes es el del capítulo 68 de Rayuela, que hasta ahora ha sido objeto de diversos estudios lingüísticos y literarios, como un texto con autonomía en relación con el resto de la novela. Pero como complemento de lo anterior también encontramos los libros de varia invención, como género omniscio propuesto en su momento por Juan José Arreola, y en general las minificciones que resulta conveniente leer como parte de una serie. Este es el caso de cada una de las Historias de cronopios y de famas de Julio Cortázar; los Ejercicios de estilo de Raymond Queneau; las Nuevas formas de locura de Luis Britto García o la serie de Las vocales malditas de Oscar de la Borbolla.
Esta relación entre la unidad y el fragmento puede llegar a extremos de ambigüedad estructural, como en el caso de las crónicas de viaje escritas en forma de viñetas reflexivas (El imperio de los signos de Roland Barthes); el autorretrato como serie de imágenes introspectivas (Roland Barthes por Roland Barthes) o la creación de antologías cuya organización invita a leer los textos incluidos en ella de manera sugerente. Así, la compilación de tiny stories (historias pequeñas) elaborada por Rosemary Sorensen en Nueva Zelandia reúne a escritores chinos y australianos y les da una unidad inesperada, al dividir su compilación en seis secciones lógicas y a la vez imaginativas. Las secciones son las siguientes: ¿Quién? Historias de identidad confusa. ¿Cuándo? Historias sobre la memoria y el sentido. ¿Cómo? Historias sobre el arte de contar historias. ¿Por qué? Historias acerca de por qué la gente hace lo que hace. ¿Dónde? Historias acerca de otros lugares y otros tiempos. Y finalmente ¿Qué? Historias de resistencia. En este caso, la misma organización es una invitación a la relectura y una afortunada propuesta de interpretación.
Rosemary Sorensen (nacida en 1954) es una periodista australiana , editora y crítica literaria que trabajó anteriormente para The Australian y luego para Bendigo Weekly .
Fundó el Festival de Escritores de Bendigo, que dirigió durante 11 años. Sorensen se graduó de la Universidad de Monash con un doctorado titulado " Tristan Corbière : postura poética e impostura".
Estos y otros muchos síntomas de las estrategias de lectura de textos muy breves nos llevan a pensar que el fragmento ocupa un lugar central en la escritura contemporánea. No sólo es la escritura fragmentaria sino también el ejercicio de construir una totalidad a partir de fragmentos dispersos. Esto es producto de lo que llamamos fractalidad, es decir, la idea de que un fragmento no es un detalle, sino un elemento que contiene una totalidad que merece ser descubierta y explorada por su cuenta.
Tal vez la estética del fragmento autónomo y recombinable a voluntad es la cifra estética del presente, en oposición a la estética moderna del detalle. La fractalidad ocupa el lugar de fragmento y del detalle ahí donde el concepto mismo de totalidad es cada vez más inabarcable (O. Calabrese).
👉Fugacidad
La pregunta por la dimensión estética de la minificción es una de las más complejas de esta serie. Cuando encontramos minicuentos de naturaleza marcadamente híbrida podemos preguntarnos, con razón: ¿son cuentos? (V. Rojo 1997). Algún estudioso de la minificción ha llegado a afirmar sin ningún reparo que las mejores formas de minicuento son los chistes (J. Stern 1996). Pero aquí podemos preguntarnos: ¿son literatura? Una posible respuesta a estas preguntas se encuentra en las lecturas más especializadas que se están realizando sobre estos textos y que contribuyen a crear, si no un canon (lo cual sería virtualmente imposible) sí al menos un consenso acerca de la naturaleza de estos materiales y acerca de lo que vale la pena de leer, escribir y estudiar. Me refiero a las lecturas de minificción original que se se hacen en los concursos de minicuentos; a la publicación de antologías; a la edición de revistas dedicadas a la minificción, y a la elaboración de estudios especializados. Los concursos se han multiplicado durante la década final del milenio y siguen creciendo a un ritmo vertiginoso. Tal vez el más antiguo es el Concurso del Cuento Brevísimo de la revista El Cuento de México, creado hace ya casi veinte años y cuyo límite son las 250 palabras.
También existe desde 1986 el Florida State University’s World’s Best Short Story Contest (Concurso del Mejor Cuento del Mundo convocado por la Universidad del Estado de Florida), cuyo límite también se ubica en las 250 palabras, es decir, el espacio aproximado de una cuartilla. Los organizadores de este último han publicado ya una antología de los cuentos que han obtenido los primeros lugares durante estos doce años (J. Stern 1996).
Más recientemente se han creado otros concursos en América Latina, como el Concurso Anual de Minicuentos de la Dirección de Cultura del Estado de Araguá (Venezuela); el Concurso de Minificción de la revista Maniático Textual (Argentina); el Concurso de Minicuentos y Minipoesía de la revista Casa Grande (Comunidad de Colombia en México) y el Concurso de la revista Zona (Colombia), donde se publicó en su momento un original Manifiesto del Minicuento.
Por último, mencionemos la existencia desde 1993 de la revista 100 Words, que publica The International Writing Program, The University of Iowa (el programa internacional de escritores de la Universidad de Iowa). Esta revista es bimestral y publica cuentos y poemas con una extensión de 100 palabras, a partir de un tema propuesto de antemano por los editores. La invitación para colaborar en esta revista está dirigida a todos los escritores que alguna vez han sido parte del programa, y en el cual han participado escritores de 72 países.
En lo que respecta a los estudios especializados, pocas novelas o cuentos de extensión convencional han recibido la atención crítica que ha merecido “Continuidad de los parques” de Julio Cortázar. Este cuento, con una extensión de dos páginas, no sólo ha sido objeto de más de una docena de artículos especializados y capítulos de libros (cf. L. Zavala, Cuentos sobre el cuento, en prensa), sino que incluso ha sido objeto de tesis de grado y posgrado (A. Cajero 1992). Otros textos de minificción han recibido similar respuesta de los lectores especializados, como es el caso del cuento de Oscar de la Borbolla “El hereje rebelde” (C.A.Quiroz y V.Vargas 1994), incluido en su serie de cinco cuentos Las vocales malditas.
En diversos libros de texto de nivel elemental, de educación secundaria y de educación básica superior se han incluido numerosas minificciones de autores tan diversos como Julio Cortázar, Julio Torri, Guillermo Samperio, José de la Colina, Jorge Luis Borges y un largo etcétera. Tal vez la familiaridad que numerosos lectores tienen con este género de la brevedad se debe en gran medida a estas formas de iniciación a la fuerza que tiene la brevedad (Palou 1996).
El caso extremo de relación paradójica entre la extensión de un minicuento y la respuesta crítica que ha generado es “El dinosaurio” de Augusto Monterroso, que ha sido objeto de numerosos artículos, capítulos de libros y tesis. Entre los más conspicuos aquí recordamos el artículo de Juan Villoro, “Monterroso, libretista de ópera” (J. Villoro 1995). Pero tal vez un indicador aún más sorprendente que todos los anteriores del lugar que ocupa la escritura de minificción en este momento es el curso universitario diseñado con toda clase de ejercicios y recomendaciones para escribir minificción, publicado en 1997 por Roberta Allen con el título Fast Fiction. Creating Fiction in Five Minutes (Ficción rápida. Cómo crear ficción en cinco minutos).
👉Virtualidad
La minificción es lo que distingue a los cibertextos. Si los cibertextos son la escritura del futuro, entonces la minificción es el género más característico del próximo milenio.
¿Qué es un cibertexto? Un cibertexto es el producto de utilizar un programa interactivo frente al cual el lector ya no sólo elabora una interpretación, sino que participa con una intervención sobre la estructura y el lenguaje del texto mismo, convirtiéndose así en un coautor activo frente a la forma y el sentido último del texto. Si lo que está en juego en la lectura de los cibertextos no es sólo su interpretación, sino una intervención directa en la naturaleza del texto, en esa medida lo que está en juego en el cibertexto no es una representación de la realidad, sino la presentación de una realidad textual que es autónoma y no tiene referentes externos. El paso del texto al cibertexto es similar al de la lectura sobre el papel a la intervención en el hipertexto interactivo sobre la pantalla de la computadora. La creación de estos nuevos medios lleva a la producción de nuevos juegos literarios, así como a la creación de talleres literarios de carácter interactivo y a la escritura de cuentos virtuales de carácter multimedia.
Todo lo anterior, en el campo de la literatura, genera lo que recibe el nombre de textos ergódicos ¿Qué es la literatura ergódica? (E. Aarseth 1997). El término proviene de ergon (trabajo) y hodos (camino). Lo que podríamos llamar cuentos compactos o cuentos ergódicos es una escritura fragmentaria que genera sus propios lectores virtuales, cada uno de los cuales se concretiza en cada acto de lectura activa frente al texto. Y precisamente la minificción se encuentra en el centro de estas estrategias de descentramiento de la escritura textual.
Podríamos concluir recordando que en sus Seis propuestas para el próximo milenio Ítalo Calvino construyó un horizonte estético, con mucho sentido común, a partir de elementos como Levedad, Rapidez, Exactitud, Visibilidad, Multiplicidad y Consistencia. Son todas ellas propuestas surgidas de la experiencia de un escritor ejemplar.
Las propuestas presentadas aquí son sólo otras tantas maneras de elaborar un homenaje al género de mayor Brevedad, Diversidad y Fugacidad de la escritura contemporánea, y un reconocimiento a su elevado potencial de Complicidad, Fractalidad y Virtualidad. La minificción es la clave del futuro de la lectura, pues en cada minitexto se están creando, tal vez, las estrategias de lectura que nos esperan a la vuelta del milenio.
FIN
https://ciudadseva.com/texto/seis-problemas-para-la-minificcion/
Bibliografía
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Nota: Lauro Zavala es profesor investigador titular en la Universidad Autónoma Metropolitana, Campus Xochimilco, México.
El Cuento en Red, Nº1: Primavera, 2000.
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