¡BIENVENIDOS AL BLOG DEL TALLER LITERARIO DESPERTARES!

Bienvenidos al blog del TALLER LITERARIO DESPERTARES de la Biblioteca Popular "Cultura y Progreso" de Morteros, Córdoba, República Argentina.

Este blog se inicia el 14 de junio de 2011 para publicar los trabajos de los participantes del taller, que funciona en la Biblioteca Popular "Cultura y Progreso".

Ilustración de la cabecera: "El desván de la memoria" de José Manzanares, creador de sueños, artista plástico de Linares, Jaén, España.

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martes, 27 de agosto de 2024

517. Ezra Pound: el momento de recuperar al más maldito de los poetas

 

Ezra Pound, poesía eterna


El autor estadounidense, miembro de la “Generación Perdida”, fue un vanguardista del lenguaje, pero su cercanía al fascismo lo convirtió en un paria. Con motivo del relanzamiento de “Cantos”, su obra máxima, Infobae Cultura dialogó con dos expertos para conocer en mayor profundidad su obra y su vida.

En 1920, fotografiado por EO Hoppe

Por Juan Batalla  23 Abr, 2019 00:51 a.m. AR

Ezra Pound, poesía eterna

Una placa de mármol dentro de un pequeño vergel. No hay fechas, solo un nombre: Ezra Pound.

Una tumba despojada, lejos del Idaho que lo vio nacer, de la Londres donde se reinventó como poeta, de esa París que era una fiesta de vanguardias.

Un rincón, un nombre, Ezra Pound, en una placa de mármol dentro de un pequeño vergel en la isla de San Michele, Venecia, a donde fue a morir, arropado por los brazos de su única hija, quien no dudó en proteger a ese 'padre fascista' que se declaró insano para evitar la pena de muerte que le esperaba tras ser acusado de traición a la patria una vez finalizada la Segunda Guerra.

Poeta por sobre todo, ensayista, músico, crítico. Amado, odiado y olvidado. A la obra del nacido en EE.UU. y fallecido en Italia no se se le puede hacer justicia con adjetivaciones. Solo hay que leerla. Y, en esto días, se presenta una nueva oportunidad.

Una nueva traducción de sus Cantos se presenta el próximo jueves 25 de abril en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Un día antes, por su parte, se debatirá sobre su influencia en la poesía argentina y también la dificultad de traducir su obra al castellano. Ambas jornadas son organizadas por el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires y la revista Buenos Aires Poetry.


Fueron 47 años los que tardó Pound en crear su magnánimo poema de 116 secciones, en el que la historia de la humanidad convergen en geografías e idiomas, en el que cuestiones sociales como la economía coquetea con el sistemas de gobierno y la cultura occidental se funde con la asiática. Es eso, y mucho más.

Sobre ese eso y también sobre ese mucho más, Infobae Cultura dialogó con Juan Arabia, director del sello editorial y revista Buenos Aires Poetry, y el traductor y autor Jorge Fondebrider, quienes participarán del encuentro porteño para tener una aproximación al autor de la Generación Perdida, que aprendió a boxear junto a Hemingway, que algunos llamaron 'el Trotsky de la literatura', que fue anticomunista y que en radio Roma militó a favor de Benito Mussolini, y que a pesar de su racismo admirada los mitos africanos y la filosofía china. Un personaje controversial, que fue en sí mismo poesía pura al crear una obra de tal belleza y complejidad a la altura de sus contradicciones.

¿Cómo se traduce Ezra Pound al castellano?

J.A.: Creo que se trata de una experiencia única. Algo que Raymond Williams planteaba respecto al proyecto y formación en los Estudios Culturales una vez que fueron digeridos en los Estados Unidos. No se puede traducir a Pound sin proyecto (ideológico, político) y sin formación (en sentido estrictamente literario). Esto implica superar muchas mediaciones, incluso las mediáticas y académicas. Pound estaba muy por encima de eso: es un poeta con amplia y absoluta formación estética, y que plantea una dialéctica un tanto incómoda para el sistema ideológico binario ("izquierda", "derecha", etc.), y que por tanto bloquea al estéril sistema de reproducción.

–¿Cuál es la influencia en la poesía argentina y latinoamericana?

J.F.: A pesar de que Pound ya consta en las antologías de poesía estadounidense traducidas en los años 40 y 50 en Latinoamérica, podría decirse que comienza a ser realmente importante a partir de los años sesenta y que se lo comienza a traducir masivamente en los años setenta. Argentina, México, Venezuela, Chile y Perú acusaron su impacto, pero también Nicaragua, de la mano de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal. La primera antología importante de Argentina la hizo Carlos Viola Soto, en 1963, para la colección de poesía dirigida por Aldo Pellegrini para Fabril Editora. En 1975 ya hubo una primera versión completa de los Cantos, a cargo del mexicano José Vázquez Amaral. Los nombres de los traductores latinoamericanos de Pound podrían multiplicarse, sin problema. Más tarde, sus escritos teóricos empezaron a ser atentamente leídos a partir de El ABC de la lectura, traducido en 1968 por Patricio Canto, para Ediciones de la Flor. Nombres como Juan Gelman, Joaquín O. Giannuzzi, Hugo Padeletti, Hugo Gola (para nombrar a unos pocos) le prestaron, por diversas razones, mucha atención. Luego, los poetas que se formaron en los años setenta y ochenta ya lo leyeron con más atención y empezaron a recorrer el itinerario que Pound había fijado. Y otro tanto pasó con los que vinieron después. Creo que no exagero si digo que es uno de los poetas extranjeros más leídos en la actualidad.

¿Cómo valorarías la obra de Pound?

J.A.: La obra de Pound no tiene precedentes. De forma dialéctica, logra confrontar a nivel estético e ideológico lo que aún incomoda al sentido común de cierta posición económica social, y por tanto cultural. Como poeta no es leído, y como político (o profeta) no es -y no ha sido- comprendido.

J.F.: Para mí, es fundamental. Uno puede entrar por muchos lados. Uno muy tentador es eso de hacer nuevo lo viejo, que Pound pregonó tantas veces, ofreciéndonos la posibilidad de leer la poesía china, los trovadores provenzales y occitanos, el dolce stil nuovo y tantas otras posibles poesías con otros ojos. Llevaría esto más allá y diría que también nos permite leer el presente con otros ojos, fijando nuestras propios cánones más allá de los cánones académicos, confiando en las posibilidades de la imagen antes que en la metáfora y pensando la poesía en términos musicales muy distintos de los que plantea el metrónomo de las formas fijas tradicionales. En cuanto a su propia labor, los Cantos son una de las mayores obras que el siglo XX le lega al futuro. Son tan importantes como la Divina Comedia, como el teatro de Shakespeare, como las novelas de Flaubert, como el Ulises de Joyce y, perdonando la ignorancia del hemisferio norte, como el Gran Sertón: Veredas de Guimaraes Rosa.


El fantasma del fascismo 


Fue un 2 de mayo de 1945 cuando los partisanos italianos arrestaron al poeta, que había tenido un rol significativo en las actividades culturales y de propaganda de Mussolini. Se entregó luego a las fuerzas estadounidenses y fue encarcelado en un campo de prisioneros en Pisa, donde bosquejó los Cantos pisanos (primer Premio Bollingen de la Biblioteca del Congreso en 1948), que marca un nuevo quiebre en su obra, que pasa ser más reflexiva sobre la ruina de Europa y su lugar natural en el mundo.


En una entrevista de 1985 con el diario español El País, Oiga Rudge, quien fue su pareja en sus último 40 años de vida en lo que atravesó los momentos más difíciles de su existencia, conocidos como 'los años del silencio', comentó: "Ezra no se interesaba por la política. A él le gustaba la economía. Era un hombre justo y austero. Odiaba la usura, combatió el imperialismo económico de Estados Unidos, la política de los bancos. Es como cuando dicen que era antisemita. Es todo falso. Él nunca perdió a sus amigos judíos".

 

"En 1961, después de la guerra, Ezra conservó a todos sus amigos judíos. Lo que no soportaba era el interés mezquino. Era un hombre recto. Durante la guerra yo tuve que irme a vivir al campo porque me habían secuestrado esta casa, que era de mi padre desde 1921. A él le hubiese bastado una palabra, un gesto a alguno de los personajes importantes de entonces, para que nos devolvieran la casa, pero no lo hizo. No quería nunca pedir privilegios".


Y con respecto a su filiacion fascista, sostuvo: "Y en cuanto a Mussolini, lo que le gustaba a Ezra es que todos decían que en Italia las cosas funcionaban, que había limpieza y orden. De hecho, los más enamorados del Duce eran, entonces, los extranjeros. Quien sí estaba enamorado de Mussolini era el embajador norteamericano de entonces, Richard Washburn, hasta el punto de que convenció al fundador del fascismo para que escribiera su autobiografía".


–Cuando se habla de Pound se lo suele catalogar entre los "autores malditos" por su postura política de derecha, un destino similar al de Celine. ¿Cuánto condicionó su posición política a la difusión de su obra?


J.A.: Ciertamente la mediatización política, y su encierro por traición a los Estados Unidos, terminó dando más difusión a su nombre que a otros poetas. Algo que no ocurre con su obra: nadie sabe de Villon, de poetas provenzales, o de cómo se compone una sextina. Sólo dicen que fue un poeta "fascista". Creo que ese slogan le conviene muchísimo al sistema actual.


J.F.: Hay un error muy difundido que consiste en atribuirles las vanguardias a la izquierda y la tradición a la derecha. Si uno revisa las ideas políticas de T.S. Eliot, de Wallace Stevens, de E.E. Cummings, de William Carlos Williams, James Joyce, Samuel Beckett, etc, y más cerca de nosotros, de Jorge Luis Borges, por ejemplo, ese mito bienpensante se desmiente. Pound no fue nazi como Celine (y como Gottfried Benn, Heidegger o von Karajan). Fue fascista por razones muy complejas, ligadas a su obsesión económica y a la idea de que la usura era la raíz de todos los males de Occidente. La observación, aclaro, no es solamente mía. Juan Gelman, que no era de derecha, así lo dijo: "El fascismo arruinó la vida personal de Pound, pero no su literatura, en la que prácticamente no interfirió". En líneas generales, así se entendió en casi todo el mundo y su reputación no hizo más que crecer con el paso del tiempo.


Ezra Pound en Venecia

Ezra Pound en Venecia

-¿Por qué debemos leer a Pound hoy?


J.A.: Vivimos en una sociedad que para eludir la verdad, o alguna de sus formas, recurre al consumo de drogas, alcohol, pastillas o dependencia de cualquier tipo. Pound podría recuperar gran parte de todas estas generaciones perdidas. Su obra tiene, además, un efecto narcótico, adictivo. Por eso es tildado de "fascista", detrás de otras mediatizaciones, convenientes al sistema estéril de reproducción.


J.F.: En primer lugar, por la enorme belleza de muchos de sus poemas, que pudieron haber sido escritos en cualquier época. En segundo lugar, porque hay mucho que aprender sobre el arte de escribir literatura tanto en sus poemas como en sus escritos literarios. Que alguien le diga a un poeta, joven o viejo, que no escriba "lentos territorios de paz" porque lo abstracto termina ensuciando lo concreto y no queriendo decir nada ya sería motivo suficiente para querer leerlo. Que le aconseje a los poetas practicar del mismo modo que una maestra de música hace escalas antes de dictar clase en la primaria es un consejo tan lleno de verdad y sentido común que casi no se escucha. Supongo que por todo eso vale la pena leerlo.



Una placa de mármol dentro de un pequeño vergel. No hay fechas porque hay autores que nunca mueren, que nunca han nacido, que son eternos. Solo un nombre: Ezra Pound. En la isla de San Michele, Venecia, localizada junto a la de su pareja Olga Rudge y el poeta ruso-estadounidense Joseph Brodsky


 

*Ezra Pound en Argentina

Biblioteca Nacional Argentina

Las jornadas son organizadas por el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires y Buenos Aires Poetry.


Miércoles 24 de abril

18 hs. Ezra Pound en castellano: su influencia en la poesía argentina

Participan Jorge Aulicino y Jorge Fondebrider. Modera Matías Battistón.

19:15 hs. Cómo se traduce Ezra Pound al castellano

Participan Juan Arabia y Silvia Camerotto. Modera Lucas Margarit.


Jueves 25 de abril

19 hs. Presentación de los Cantos de Ezra Pound

Participan Jan De Jager, Juan Arabia y Jorge Fondebrider.

Entrada libre y gratuita.


https://www.infobae.com/america/cultura-america/2019/04/23/ezra-pound-el-momento-de-recuperar-al-gran-poeta-maldito/

516. EL ARTE DE LA POESIA (1945) DE EZRA LOOMIS POUND



Ezra Loomis Pound (EE.UU.1885-1972)



 EL ARTE DE LA POESIA (1945)

Ezra Loomis Pound *



Constantemente repito que se necesitaron dos siglos de Provenza y uno de Toscana para desarrollar los instrumentos que utilizó Dante en su obra maestra, y que fueron necesarios los latinistas del Renacimiento y la Pléyade, además del lenguaje colorido de su propia época, para preparar los instrumentos de Shakespeare. Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba.

Si algo se expresó de una manera definitiva en la Atlántida o en la Arcadia, en el año 450 a. c., o en el 1290 de nuestra era, no nos toca a los modernos decirlo de nuevo ni empañar la memoria de los muertos diciendo lo mismo pero con menos habilidad y convicción.

En cada época uno o dos genios descubren algo y lo expresan. Puede estar solo en una o dos líneas, o en alguna cualidad de una cadencia, y después veinte o doscientos o dos mil o más seguidores repiten y diluyen y modifican.

La gran literatura es sencillamente idioma cargado de significado hasta el máximo de sus posibilidades. Tal como en medicina existen el arte de diagnosticar y el arte de curar, también en las artes, y en las artes particulares de la poesía … existe el arte de diagnosticar y el de curar. Uno persigue el culto de la fealdad y el otro el culto de la belleza.

La mayoría de los llamados poetas mayores han regalado su propio don, pero el término de “mayor” es más bien un regalo que les hace Cronos a ellos. Quiero decir que han nacido justamente a su hora y que les fue dado amontonar y arreglar y armonizar los resultados de los trabajos de muchos hombres.

En el verso algo le ha sucedido a la inteligencia. En la prosa la inteligencia ha encontrado un objeto para sus observaciones. El hecho poético preexiste.

Los artistas son las antenas de la raza. … digamos que los escritores de un país son los voltímetros y los manómetros de la vida intelectual de la nación. Son los instrumentos registradores, y si falsifican sus informes no hay límite al daño que pueden causar. El mal arte es un arte inexacto. Es arte que rinde informes falsos.

Toda crítica debería ser admitidamente personal. Al final de cuentas el crítico sólo puede decir “me gusta” o “me conmueve”, o algo por el estilo. Cuando se nos ha mostrado a sí mismo, podemos comprender lo que quiere decir. Todo crítico debería dar información acerca de las fuentes y límites de su conocimiento.

Sugiero mandar al diablo a cuanto crítico emplee términos generales vagos. No sólo a los que usan términos vagos por ser demasiado ignorantes para tener algo que decir, sino también a los críticos que emplean términos vagos para ocultar lo que quieren decir, y a todos los críticos que emplean los términos tan vagamente que el lector puede creer que está de acuerdo con ellos o que asiente a sus afirmaciones cuando de hecho no es así.

Haz que un hombre te diga antes que nada y en especial qué escritores piensa que son buenos escritores; después se pueden escuchar sus explicaciones.

La única crítica realmente viciada es la crítica académica de los que hacen la gran renuncia, que se niegan a decir lo que piensan, si es que piensan, y que citan las opiniones aceptadas… Su traición a la gran obra del pasado es tan grande como la del falso artista del presente. Si no les importa lo suficiente la herencia como para tener convicciones personales, no tienen derecho a escribir.

No hagas caso de la crítica de quienes nunca hayan escrito una obra notable.

Usar tres páginas para no decir nada no es estilo, en el sentido serio de la palabra.

No repitas en versos mediocres lo que ya se haya dicho en buena prosa. No creas que se puede engañar a una persona inteligente esquivando las dificultades del inefablemente difícil arte de la buena prosa mediante el artilugio de fraccionar la composición en versos.

Lo que hoy aburre al entendido aburrirá al público mañana.

Déjate influir por cuantos grandes artistas sea posible, pero ten la decencia de reconocer plenamente la deuda o, si no, trata de ocultarla. Que el aprendiz se llene la cabeza con las mejores cadencias que pueda descubrir, preferiblemente en un idioma extranjero, para que el significado de las palabras tenga menos posibilidades de distraer su atención del movimiento del verso.

No te imagines que algo “saldrá bien” en verso sólo porque resulta pesado en prosa. La poesía es un centauro. La facultad pensante, estructuradora y aclaradora de las palabras debe moverse y saltar con las facultades energizantes, sensitivas y musicales. Es precisamente la dificultad de esta existencia anfibia lo que mantiene bajo el número de buenos poetas de quienes se tiene noticia.

Es cierto que la mayoría de la gente poetiza más o menos, entre los diecisiete y los veintitrés años. Las emociones son nuevas, y para su dueño, interesantes y no hay mucha personalidad o mente que mover. Conforme el hombre, conforme su mente, se vuelve una máquina más y más pesada, una estructura cada vez más complicada, necesita de un voltaje cada vez mayor de energía emotiva para adquirir un movimiento armónico… En el caso de Guido, su obra más fuerte se da a los cincuenta. La poesía más importante la han escrito hombres de más de treinta.

Citando mal a Confucio, se podría decir: No importa que el autor quiera el bien de la raza o que actúe simplemente por vanidad personal. El resultado se produce mecánicamente. En la medida en que su obra es exacta, es decir, fiel a la conciencia humana y a la naturaleza del hombre, en la medida en que formula con exactitud el deseo, será duradera y será “útil”, quiero decir que mantiene la claridad y precisión del pensamiento, no sólo para el beneficio de algunos diletantes y “amantes de la literatura”, sino que mantiene la salud del pensamiento fuera de los círculos literarios y en una existencia no literaria, en la vida general comunal e individual.

 


* Poeta vanguardista, crítico y traductor estadounidense que ejerció una enorme influencia en el desarrollo de la poesía y la crítica inglesa y estadounidense a comienzos del siglo XX. Pound nació el 30 de octubre de 1885, en Hailey (Idaho), y estudió en las universidades de Pennsylvania, donde hizo amistad con W. C. Williams, y de Hamilton. En 1907 dejó Estados Unidos y de 1908 a 1930 vivió en Londres, donde trabajó como corresponsal para las revistas estadounidenses Poetry y The Little Review. Pound abogó y en algunos casos editó las obras de T. S. Eliot, William Butler Yeats, James Joyce y otros escritores vanguardistas que escribían en Inglaterra. Fue de los primeros en reconocer y estudiar la poesía de Robert Frost y de D. H. Lawrence. También difundió las teorías del movimiento literario que se conocería como imaginismo. La reputación de Pound quedó establecida en Inglaterra nada más publicar el libro de poesía Personae (1909). En 1920, se trasladó a París, donde se convirtió en líder del círculo literario de exiliados estadounidenses, entre los que se encontraban Gertrude Stein y Ernest Hemingway. Además de trabajar para la revista literaria estadounidense The Dial, tradujo literatura del italiano, del chino y del japonés, y escribió varios libros de crítica y poesía, entre ellos Hugh Selwyn Mauberly (1920). En 1924 se estableció en Rapallo (Italia), donde continuó trabajando en 'Los cantos', obra comenzada en 1915. Los primeros fragmentos de la principal obra de Pound, Cantos, se publicaron por primera vez en 1925; la primera edición inglesa completa de todos los fragmentos que se fueron publicando se lanzó en 1970 con el título de Cantos de Ezra Pound. Pound se inspiró en la filosofía de Confucio, la mitología clásica, las teorías económicas y otras fuentes aparentemente dispares, en su esfuerzo por interpretar la historia de la cultura. Sus Cartas y Poemas completos se publicaron ambos en 1950, y sus Ensayos literarios aparecieron en 1954. Nueve años después se publicó Traducciones (1963). Durante la II Guerra Mundial difundió propaganda fascista por la radio desde Roma a los Estados Unidos. Fue arrestado por sus compatriotas en 1945 y declarado psicológicamente incapacitado para asistir a un juicio por traición, siendo confinado en un sanatorio mental en Washington. Liberado en 1958, volvió a Italia, donde murió el 1 de noviembre de 1972 en Venecia.


http://www.revistadeartes.com.ar/xix_elartedelapoesia_pound.html

515. EL ARTE DE LA POESÍA - POEMAS DE EZRA POUND



Ezra Pound (estadounidense, 1885-1972)

El arte de la poesía

POEMAS:

El ÁRBOL / UN PACTO / PICADILLY / A UNA NIÑA / LA BUHARDILLA / N. Y. / LA TUMBA DE AKR AAR /

LA CAPA / CARTA DEL EXILIADO / CANTAR I (Fragmento) / CANTAR XIV / CANTAR XV - CON USURA / CANTAR XLVII (fragmento) / CANTAR XLIX /


El ARTE DE LA POESÍA

Constantemente repito que se necesitaron dos siglos de Provenza y uno de Toscana para desarrollar los instrumentos que utilizó Dante en su obra maestra, y que fueron necesarios los latinistas del Renacimiento y la Pléyade, además del lenguaje colorido de su propia época, para preparar los instrumentos de Shakespeare. Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba.

Si algo se expresó de una manera definitiva en la Atlántida o en la Arcadia, en el año 450 a. c., o en el 1290 de nuestra era, no nos toca a los modernos decirlo de nuevo ni empañar la memoria de los muertos diciendo lo mismo pero con menos habilidad y convicción.

En cada época uno o dos genios descubren algo y lo expresan. Puede estar solo en una o dos líneas, o en alguna cualidad de una cadencia, y después veinte o doscientos o dos mil o más seguidores repiten y diluyen y modifican.

La gran literatura es sencillamente idioma cargado de significado hasta el máximo de sus posibilidades. Tal como en medicina existen el arte de diagnosticar y el arte de curar, también en las artes, y en las artes particulares de la poesía ... existe el arte de diagnosticar y el de curar. Uno persigue el culto de la fealdad y el otro el culto de la belleza.

La mayoría de los llamados poetas mayores han regalado su propio don, pero el término de “mayor” es más bien un regalo que les hace Cronos a ellos. Quiero decir que han nacido justamente a su hora y que les fue dado amontonar y arreglar y armonizar los resultados de los trabajos de muchos hombres.

En el verso algo le ha sucedido a la inteligencia. En la prosa la inteligencia ha encontrado un objeto para sus observaciones. El hecho poético preexiste.

Los artistas son las antenas de la raza. ... digamos que los escritores de un país son los voltímetros y los manómetros de la vida intelectual de la nación. Son los instrumentos registradores, y si falsifican sus informes no hay límite al daño que pueden causar. El mal arte es un arte inexacto. Es arte que rinde informes falsos.

Toda crítica debería ser admitidamente personal. Al final de cuentas el crítico sólo puede decir “me gusta” o “me conmueve”, o algo por el estilo. Cuando se nos ha mostrado a sí mismo, podemos comprender lo que quiere decir. Todo crítico debería dar información acerca de las fuentes y límites de su conocimiento.

Sugiero mandar al diablo a cuanto crítico emplee términos generales vagos. No sólo a los que usan términos vagos por ser demasiado ignorantes para tener algo que decir, sino también a los críticos que emplean términos vagos para ocultar lo que quieren decir, y a todos los críticos que emplean los términos tan vagamente que el lector puede creer que está de acuerdo con ellos o que asiente a sus afirmaciones cuando de hecho no es así.

Haz que un hombre te diga antes que nada y en especial qué escritores piensa que son buenos escritores; después se pueden escuchar sus explicaciones.

La única crítica realmente viciada es la crítica académica de los que hacen la gran renuncia, que se niegan a decir lo que piensan, si es que piensan, y que citan las opiniones aceptadas... Su traición a la gran obra del pasado es tan grande como la del falso artista del presente. Si no les importa lo suficiente la herencia como para tener convicciones personales, no tienen derecho a escribir.

No hagas caso de la crítica de quienes nunca hayan escrito una obra notable.

Usar tres páginas para no decir nada no es estilo, en el sentido serio de la palabra.

No repitas en versos mediocres lo que ya se haya dicho en buena prosa. No creas que se puede engañar a una persona inteligente esquivando las dificultades del inefablemente difícil arte de la buena prosa mediante el artilugio de fraccionar la composición en versos.

Lo que hoy aburre al entendido aburrirá al público mañana.

Déjate influir por cuantos grandes artistas sea posible, pero ten la decencia de reconocer plenamente la deuda o, si no, trata de ocultarla. Que el aprendiz se llene la cabeza con las mejores cadencias que pueda descubrir, preferiblemente en un idioma extranjero, para que el significado de las palabras tenga menos posibilidades de distraer su atención del movimiento del verso.

No te imagines que algo “saldrá bien” en verso sólo porque resulta pesado en prosa. La poesía es un centauro. La facultad pensante, estructuradora y aclaradora de las palabras debe moverse y saltar con las facultades energizantes, sensitivas y musicales. Es precisamente la dificultad de esta existencia anfibia lo que mantiene bajo el número de buenos poetas de quienes se tiene noticia.

Es cierto que la mayoría de la gente poetiza más o menos, entre los diecisiete y los veintitrés años. Las emociones son nuevas, y para su dueño, interesantes y no hay mucha personalidad o mente que mover. Conforme el hombre, conforme su mente, se vuelve una máquina más y más pesada, una estructura cada vez más complicada, necesita de un voltage cada vez mayor de energía emotiva para adquirir un movimiento armónico... En el caso de Guido, su obra más fuerte se da a los cincuenta. La poesía más importante la han escrito hombres de más de treinta.

Citando mal a Confucio, se podría decir: No importa que el autor quiera el bien de la raza o que actúe simplemente por vanidad personal. El resultado se produce mecánicamente. En la medida en que su obra es exacta, es decir, fiel a la conciencia humana y a la naturaleza del hombre, en la medida en que formula con exactitud el deseo, será duradera y será “útil”, quiero decir que mantiene la claridad y precisión del pensamiento, no sólo para el beneficio de algunos diletantes y “amantes de la literatura”, sino que mantiene la salud del pensamiento fuera de los círculos literarios y en una existencia no literaria, en la vida general comunal e individual.


POEMAS

EL ÁRBOL

Estuve sin moverme, y fui un árbol en el bosque,

Y supe la verdad de las cosas nunca vistas,

De Dafne y del laurel y de la antigua

Pareja que a los dioses celebraba

Unida, encina-roble, en medio de la campiña.

Sólo cuando los dioses fueron propiciamente

Llamados y atraídos al fuego de su pecho

Pudo obrarse el milagro.

Pues que fui un árbol del bosque

Y muchas cosas comprendí

Que antes me parecieron inauditas.



UN PACTO

Haré un pacto contigo, Walt Whitman-

Te he detestado ya bastante.

Vengo a ti como un niño crecido

Que ha tenido un papá testarudo;

Ya tengo edad de hacer amigos.

Fuiste tú el que cortaste la madera,

ya es tiempo ahora de labrar.

Tenemos la misma savia y la misma raíz-

Haya comercio, pues, entre nosotros.



PICADILLY

Bellas, trágicas caras-

vosotras que fuísteis lozanas y estáis tan abatidas;

y, oh, las envilecidas, que pudísteis haber diso amadas,

y estáis tan impacientes y borrachas,

¿quién os habrá olvidado?

Oh, caprichosas, frágiles caras, pocas en muchas,

las gruesas, las toscas, las descaradas,

Dios sabe que no puedo compadecerlas, quizá, como

debiera;

pero, oh, vosotras, delicadas, caprichosas caras,

¿quién os habrá olvidado?



A UNA NIÑA

El árbol se ha metido en mis manos,

la savia ha subido a mis brazos,

el árbol ha crecido en mi pecho

hacia abajo.

Las ramas me brotan como brazos.


Árbol eres,

musgo eres,

eres violetas con viento sobre ellas,

una niña -¡tan alta!- tú eres;

y todo esto es locura para el mundo.


LA BUHARDILLA

Vamos, compadezcamos a los que están mejor que

nosotros,

Vamos, amigo, recordemos

que los ricos tienen camareros y no

amigos

Y nosotros tenemos amigos y no camareros.

Vamos, compadezcamos a los casados y a los no ca-

sados.


La aurora entra con pasitos menudos

como una dorada Pavlova,

Y yo estoy junto a mi deseo.

Y la vida no tiene nada mejor.

Que esta hora de diáfana frescura,

la hora de despertarnos juntos.



N. Y.

¡Mi ciudad, mi amada, mi blanca! ¡Ah, esbelta,

Escucha! Escúchame, y yo soplaré dentro de ti

un alma.

¡Delicadamente ante la caña, atiéndeme!


Ahora sí se yo que estoy loco,

Porque aquí hay un millón de gentes con la furia del

tráfico;

Esto no es una doncella.

Ni yo podría tocar una caña si la tuviera.


Mi ciudad, mi amada,

Eres una doncella sin pechos,

Eres esbelta como una caña de plata.

¡Escúchame, atiéndeme!

Y yo soplaré dentro de ti un alma

y vivirás para siempre.



LA TUMBA DE AKR AAR

´Yo soy tu alma, Nikoptis. He acechado

Estos cinco milenios, y tus ojos muertos

No se han movido, ni responden nunca a mis deseo,

Y tus ágiles miembros, en los que yo saltaba ardiendo,

No se queman conmigo, ni con nada azafranado.


Mira, la leve hierba brotó para hacerte de almohada,

Y te besa con sus miles de lengüitas de hierba;

Pero no tú a mí.

Me he cansado de leer todo el oro del muro,

Y mi pensamiento ha agotado todos los signos.

Y no hay nada nuevo en todo este lugar.


Yo he sido buena contigo. Mira, he sellado las jarras,

No sea que despiertes y sollozes por tu vino.

Y todas tus túnicas las tengo asentadas sobre ti.


¡Oh, ingrato! ¡Cómo me olvidaré!

-Aun el río hace tanto tiempo,

¿El río? Tú eras demasiado joven.

Y tres almas vinieron sobre ti-

Y yo vine.


Y corrí dentro de ti, las eché;

He tenido intimidad contigo, conocido a tu modo.


¿No he tocado la palma de tus manos y la yema de

tus dedos?

¿Circulado dentro de ti, y en torno tuyo y de tus

talones?

¿Cómo 'te entré'? ¿No era yo acaso tú y Tú?


Y ningún sol viene a darme descanso en este lugar,

Y me destrozo en la dentada sombra,

Y ninguna luz cae sobre mí, y tu no dices

Ni una palabra, día tras día.


¡Oh! Yo me podría salir, a pesar de los signos

Y todo el trabajo en la puerta hábilmente ejecutado,

Afuera sobre los campos de verdura de vidrio...

Pero aquí es quieto:

No me voy.



LA CAPA

¿Guardas tu rosa intacta

hasta que pase la primavera?

¿Es que esperas el beso de la muerte?

¿Crees que en la tumba oscura

hallarás un amante

mejor que yo ? No te echarán de menos

las rosas nuevas.


Cúbrete con mi capa y no del polvo

que cubre lo pasado.

Ten más miedo del tiempo

                                                  que de mis ojos.



CARTA DEL EXILIADO

A So-Kin de Racuyo, mi viejo amigo y Canciller de Gen

Recuerdo cuando me hiciste un bar particular

En el extremo sur del puente de Ten-Shin.

Con oro reluciente y transparentes gemas pagábamos

los cantos y las risas

Y pasábamos ebrios un mes tras otro, sin pensar en el

rey ni los príncipes

Hombres inteligentes venían por el mar y la frontera

occidental

Y con ellos, contigo sobre todo,

Nos entendíamos perfectamente

Y nada para ellos cruzar el mar o las montañas

Con tal de estar en nuestra compañía,

Y hablábamos de todo, sin ocultarnos nada, y sin

pesares

Después fui confinando a Wei del Sur,

Encerrado en un bosque de laureles,

Y tú hacia el norte de Raku-hoku

Hasta no haber entre nosotros más que añoranzas y

memorias comunes

Y luego, cuando era ya insufrible continuar separados,

Volvimos a encontrarnos y fuimos a Sen-Go,

Siguiendo las mil vueltas y remolinos de las sinuosas

aguas,

Hasta un lugar resplandeciente con millares de flores,

Que era el primero de los valles,

Y luego otros mil valles llenos de voces y del rumor

del viento en sus pinares.

Y con sillas de plata y riendas de oro

Salió a encontrarnos el capitán Kan del Este y su

comitiva.

Y vino allí también el verdadero mandamás de Shi-yo,

a darme a mí la bienvenida

Sonando un órgano de boca incrustado de piedras

preciosas

Y en las casas de dos y más pisos de San-Ko nos

obsequiaron más música Sennin,

Con muchos instrumentos, como en un coro de Pichones

de Fénix.

El mandarín de Kan Chu, ebrio, bailaba,

porque sus largas mangas no conseguían estar

inmóviles

Con la charanga de aquella música.

Y yo, cubierto de brocados, me lo quedé dormido sobre

las piernas,

Con el espíritu tan encumbrado que me hallaba en el

séptimo cielo,

Y antes del fin del día nos dispersamos como estrellas

o lluvia.

Yo me tenía que marchar a So, muy lejos todavía aguas

arribas,

Tú regresaste a tu puente del río.

Y tu padre, que era valiente como un leopardo,

Gobernaba en Hei-Shu, y sometió a los bárbaros.

Y un mes de mayo te mandó a traerme

a pesar de la enorme distancia.

Y con las ruedas rotas y lo demás, fue un viaje duro,

sobre caminos retorcidos como tripas de chivo,

Y yo que caminaba todavía a finales de año

bajo el viento cortante que soplaba del norte,

Y pensaba qué poco te preocupaba el gasto

y tú me preocupabas lo suficiente para pagarlo.

Y ¡qué recibimiento!

Copas de jade oro, platos bien arreglados en una mesa

azul toda enjoyada

Y yo borracho, y sin pensar en el regreso,

Y tú caminabas conmigo hasta el extremo occidental

del palacio

Hasta el templo dinástico, rodeado de agua, un agua

transparente como jade azul claro,

Con canoas bogando, y el son de las armónicas y tam-

boriles,

Y las ondas parecidas a las escamas de los dragones,

remedando el verdor de la yerba en el agua,

El placer prolongado en compañía de las cortesanas,

yendo y viniendo sin estorbos,

Con las pelusas de los sauces cayendo como nieve,

Y las chicas pintadas con bermellón, emborrachándose

por fin al caer la tarde

Y el agua, de cien pies de hondo, reflejando sus cejas

verdes,

-Unas cejas pintadas de verde son para verse bajo la

luna tierna,

Lindamente pintadas-

Y las muchachas cantando y respondiéndose con cantos

las unas a las otras

Bailando en trajes transparentes,

Y el viento alzando el canto, interrumpiendo,

Y zarandeando bajo las nubes.

Pero todo esto tiene fin.

No se vuelve a encontrar otra vez.

Me fui a la corte a presentar examen,

Probé la suerte de Layú, ofrecí el canto Choyo,

Sin lograr promoción

Y regresé a las montañas del Este

con la cabeza blanca.

Y más tarde, otra vez, nos encontramos en el puente

del sur,

Y luego el grupo se deshizo, tú pariste hacia el Norte,

para el palacio San,

Y si tú me preguntas cómo es que siento tu partida:

Tal como caen las flores al terminar la primavera,

Confusamente, en agitado remolino.

¿Para qué sirve hablar? -y hablar no tiene fin,

No tienen fin las cosas del corazón.

Llamo al muchacho,

Lo hago sentarse en los talones aquí a mi lado

A sellar esto,

Y te la envío hasta mil millas de distancia, mientras

quedo pensando.



CANTAR I (fragmento) Y entonces descendimos a la nave

Pusimos rumbo a las olas, nos deslizamos en el mar divino

E izamos el mástil y la vela sobre la nave oscura

Ovejas van a bordo junto con nuestros cuerpos

Deshechos en llanto, y el viento sopla a popa Impulsándonos a través de las hinchadas velas,

De Circe es la nave, la diosa bien peinada.

Entonces nos sentamos en el puente, con el rumbo fijo,

Y así, con vela tensa, bogamos hasta el fin del día.

(...)


CANTAR XIV

Llegué a un lugar a todas luces mudo...

(lo venni in luogo d’ogi luce muto)

Huele a carbón mojado: políticos ... E, y ... N, que se ata las muñecas a las piernas,


Con el culo al aire,


Con máscaras pintadas en la grupa,

y ojo avizor sobre fondillo plano,


Con un colgante matorral por barba,


Hablando a multitudes con su ano,

Hablando a multitudes en el fango,

son cresas y babosas, acuáticos gusanos,

y con ellos ...R,

escrupulosamente limpia servilleta

Colgada debajo de su pene,

y también ...M


Al cual no le gusta hablar coloquialmente,


Emperifollados pero sucios, con cuellos

rodeando sus piernas,

La piel peluda y, llena de espinillas

saliéndose del cuello,


Aprovechados bebiendo sangre endulzada con mierda,


Y tras ellos ...F, el que da a los financieros

latigazos de hierro.


Y los traidores del idioma,

... N con la banda de la prensa,

Todos aquellos que mienten por provecho,

pervertidos, pervertidores del lenguaje

y aquellos pervertidos que anteponen el dinero


A los placeres de la carne.

... chillidos, como de gallinas en una imprenta,

el traqueteo de las prensas,


Volar de polvo seco y de papel rasgado,

hedor, sudor, peste a naranja vieja,

bosta, último pozo negro de todo el Universo,

un misterioso ácido de, azufre,

los pusilánimes gruñendo,

lanzando joyas en el fango,

y aullando al encontrarlas impolutas,

sádicas madres obligan a sus hijas a follar con viejos,

puercas comiéndose su vientre,

y aquí una placa indica: Imagen de la tierra

y allí: Cambio de personal.


Derritiéndose como cera sucia,

velas podridas, culos en poltrona,

caras hundidas en jamones,

y en el fangal debajo de ellas,

todo al revés: van planta contra planta

y palma contra palma, los agentes provocadores,

los asesinos de patriotas,

y ... H, el gran torturador,

y los fanáticos: Calvino y San Clemente,

represores, usureros del espíritu, escarabajos negros

enterrándose en su propia mierda,

La tierra decrepita y el limo mordido,

erosión y límites perdidos.


Por encima del hedor del infierno

el gran agujero del culo,

reventado de almorranas,

estalactitas pendientes,

grasientas como el aire sobre Westminster,

los invisibles, numerosos ingleses,

en un lugar carente de interés,

última escualidez, decrepitud completa,

los cruzados del vicio, cagándose en la seda,

mientras tiemblan los símbolos cristianos,

fregando con un pito de lata de a penique,

Las moscas trayendo novedades, harpías contagiando mierda.


El fangal de no amables mentirosos,

atascadero de estupideces,

malévolas estupideces, y más estupideces,


el suelo de pus viva, lleno de gusanos,

cresas muertas engendrando cresas vivas,

dueños de los suburbios,

usureros que exprimen ladillas, alcahuetes del estado,

pets‑de‑loup, sentados sobre pilas de libros de piedra,

oscureciendo los textos con la filología,

ocultándolos tras sus personas,


el aire sin refugio del silencio,

guarida de piojos, en dentición,

y sobre todo la falsa oratoria,

eructos por el culo de predicadores.


Y Envidia,


el corruptio, foetor, fungus,

animales líquidos, osificaciones derretidas,

lenta podredumbre, fétida combustión,

colillas de cigarros masticadas, sin dignidad, sin drama,

... M Episcopus, tiembla un condón lleno de escarabajos negros,

monopolizadores, obstructores del conocimiento,

obstructores de la distribución.



CANTAR XV - CON USURA

Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra

Con bien cortados bloques y dispuestos

de modo que el diseño lo cobije,

con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia

harpes et lutz (arpas y laúdes)

o lugar donde la virgen reciba el mensaje

y su halo se proyecte por la grieta,

con usura

no se ve el hombre Gonzaga,

ni a su gente ni a sus concubinas

no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa

sino para venderlo y pronto

con usura,

pecado contra la naturaleza,

es tu pan para siempre harapiento,

seco como papel, sin trigo de montaña,

sin la fuerte harina.

Con usura se hincha la línea

con usura nada está en su sitio (no hay límites precisos)

y nadie encuentra un lugar para su casa.

El picapedrero es apartado de la piedra

el tejedor es apartado del telar

con usura

no llega lana al mercado

no vale nada la oveja con usura.

Usura es un parásito

mella la aguja en manos de la doncella

y paraliza el talento del que hila. Pietro Lombardo

no vino por usura

Duccio no vino por usura

ni Pier della Francesca; no por usura Zuan Bellini

ni se pintó "La Calunnia”

No vino por usura Angélico; no vino Ambrogio Praedis,

no hubo iglesia de piedra con la firma: Adamo me fecit.

No por usura St. Trophime

no por usura St. Hilaire.

Usura oxida el cincel

Oxida la obra y al artesano

Corroe el hilo en el telar

Nadie hubiese aprendido a poner oro en su diseño;

Y el azur tiene una llaga con usura;

se queda sin bordar la tela.

No encuentra el esmeralda un Memling

Usura mata al niño en el útero

No deja que el joven corteje

Ha llevado la sequedad hasta la cama, y yace

entre la joven novia y su marido

Contra naturam

Ellos trajeron putas a Eleusis

Sientan cadáveres a su banquete

por mandato de usura.


Nota bene: Usura : gravamen por el poder adquisitivo, impuesto sin tener en cuenta las circunstancias de producción; a menudo sin tener en cuenta siquiera las posibilidades de producción. (De allí la quiebra del banco de los Medici.)



CANTAR XLVII (fragmento)

¡Aquel que aún muerto tiene la mente entera!

Este sonido nació en lo oscuro

Primero debéis ir por el camino

del infierno

Y hasta el antro de la hija de Ceres, Proserpina.

En medio de una negritud temible, para ver a Tiresias,

El sin ojos, sombra, en el infierno

Tan lleno de saber que los de carne firme saben poco a su lado,

Antes de llegar al final del camino.

Conocimiento sombra de una sombra

Y sin embargo iremos en su busca

sabiendo aún menos que las bestias drogadas.

phtheggottietha thasson

Así pues, partamos enseguida...


CANTAR XLIX

Para los siete lagos, no escrito por hombre este poema:

Lluvia, río vacío, un viaje,

Fuego de nube helada, lluvia fuerte en el crepúsculo

Había una lámpara bajo el techo de la cabaña.

Las cañas pesan, dobladas por el viento,

y el carrizal nos habla: parece estar llorando.

Luna otoñal; alzadas colinas junto al lago

contra el sol poniente.

La tarde es como una cortina de nubes,

como mancha sobre ondas, y a través de ella

largas picas agudas del canelo,

fría tonada entre las cañas.

Detrás de la colina la campana del monje

movida por el viento.

Pasó la vela en abril, quizás vuelva en octubre.

El barco se desvanece en plata; lentamente;

fulgor solar solo sobre el río.


Donde una bandera del color del vino recoge el poniente

Ralas chimeneas humean en la luz cruzada.


Llega entonces la costra nevada sobre el río

Y un mundo se cubre de jade

La barcaza se mece como una linterna,

y el agua flotante coagula de frío. Y en San Yin

son gente plácida.

Ocas salvajes se lanzan a la arena,

Las nubes se acercan al agujero de la ventana

Aguas limpias; las ocas siguen su curso en otoño

Los grajos festejan sobre las linternas de los pescadores,

Una luz se mueve sobre el horizonte norteño;

donde los niños levantan las piedras buscando cangrejos;

En mil setecientos vino el Emperador Tsing a estos lagos de las colinas.

Una luz se mueve sobre el horizonte sureño.

¿Debe el Estado para crear riquezas contraer deudas?

Se trata de una infamia; se trata de Geryon

Ese canal todavía conduce a Ten Shi

aunque el viejo rey lo hizo por capricho.

K  E  I               M  E  N             R A N                K  E I

K  I  U               M  A  N             MA N                 K  E I

JITSU               GETSU              K 0                    K WA

T A N                F U K U              TA N                K A I


Orto; trabajo poniente;

reposo cavar pozo y beber agua

cavar el campo; comer del grano

¿Poder imperial? ¿Qué significa eso?

La cuarta, la dimensión de la quietud.

Y el poder de domar a las bestias feroces


Textos extraídos de las páginas:

 "Cubaliteraria"

 "Web Islám"

Página principal /  Inicio de página

https://web.archive.org/web/20070227182054/http://es.geocities.com/paginatransversal/poundpoesia/index.html

miércoles, 21 de agosto de 2024

514. - POEMAS DE EZRA POUND

 



Su vida fue tumultuosa y llena de episodios escabrosos, como su internamiento en un sanatorio mental. Su figura ha sido utilizada por movimientos políticos extremistas. Pero hasta a nosotros ha llegado el legado de una obra poética que aún hoy perdura con fuerza. A continuación puedes leer 5 poemas de Ezra Pound.


El jardín


(En robe de parade

Samain)


Como un ovillo de hebras de seda estampado contra una pared

ella bordea la tapia de un sendero en los jardines de Kensington

y se va muriendo poco a poco

de una especie de anemia emocional.


Y por allí se pasea una chusma

de hijos de la miseria, inmundos, vigorosos, inextinguibles.

Ellos heredarán la tierra.


Ella es el final de la estirpe.

Su aburrimiento es exquisito y excesivo.

Le gustaría que alguien fuese a hablarle,

y casi tiene miedo de que yo

cometa esa indiscreción.


Francesca


Saliste de la noche

Con flores en las manos.

Vas a salir ahora del tumulto del mundo,

De la babel de lenguas que te nombra.


Yo que te vi rodeada de hechos primordiales,

Monté en cólera cuando te mencionaron

En oscuros callejones.

¡Cómo me gustaría que una ola fresca cubriera mi mente

Que el mundo se trocara en hoja seca,

O en un vilano al viento,

Para que yo pudiera encontrarte de nuevo

Sola!


La zambullida


Querría bañarme en extrañeza:

estas comodidades amontonadas encima de mí,

me asfixian!

¡Me quemo, ardo en deseos de algo nuevo,

amigos nuevos, caras nuevas y lugares!

Oh, estar lejos de todo esto,

esto que es todo lo que quise…salvo lo nuevo.

¡Y tú, amor, la que mucho, la que más he deseado!

¿Acaso no me repugnan todas las paredes,

las calles, las piedras,

todo el barro, la bruma, toda la niebla,

todas las clases de tráfico?

A ti, yo te querría

fluyendo encima de mí como el agua,

¡oh, pero fuera de aquí!

Hierba y praderas y colinas y sol

¡oh, suficiente sol!

¡Lejos y a solas, en medio de gente extraña!


Un pacto


Yo hago un pacto contigo, Walt Whitman.

Ya te he detestado lo suficiente.

Llego a ti como un niño crecido


Que ha tenido un padre testarudo;

Ya tengo edad para hacer amigos.


Fuiste tú el que partió la nueva leña,

Ahora es el tiempo de tallar.


Nosotros tenemos la raíz y la savia:

Que haya intercambio entre nosotros.


El desván


Ven, apiadémonos de los que tienen más fortuna que nosotros.

Ven, amiga, y recuerda

que los ricos tienen mayordomos en vez de amigos,

y nosotros tenemos amigos en vez de mayordomos.

Ven, apiadémonos de los casados y de los solteros.


La aurora entra con sus pies diminutos

como una dorada Pavlova,

y yo estoy cerca de mi deseo.

Nada hay en la vida que sea mejor

que esta hora de limpia frescura,

la hora de despertarnos juntos.



 ACERCA DE SU PROPIO ROSTRO REFLEJADO EN UN ESPEJO 

¡Oh extraño rostro ahí sobre el espejo!

Oh blasfema compañía, oh santo anfitrión,

Oh mi tonto rostro barrido por la tristeza,

¿Cuál es la respuesta? ¡Oh tú, mirada

que te esfuerzas y vagas y por la que pasan

la burla, el desafío, la sinceridad!

¿Yo? ¿Yo? ¿Yo?

                      ¿Y tú?


 Ezra Weston Loomis Pound (Hailey, Idaho, 30 de octubre de 1885-Venecia, 1 de noviembre de 1972) fue un poeta, ensayista, músico y crítico estadounidense. Fue un artista expatriado y una figura destacada de los principios de la poesía modernista, perteneciente a la generación perdida (Lost Generation).


Fue un ideólogo fascista1​ ferviente seguidor de Benito Mussolini y un furibundo antisemita. Durante la Segunda Guerra Mundial, se dedicó a lanzar arengas desde la radio italiana a los soldados estadounidenses para que desertaran y a difundir la propaganda nazi contra los judíos. Fue detenido por el ejército estadounidense y llevado en 1945 a Estados Unidos donde fue juzgado por traición, pero el tribunal consideró que estaba loco (afirmación respaldada por varias figuras literarias, entre ellas Ernest Hemingway, para evitar que fuera condenado a muerte) y ordenó su ingreso en un manicomio, en el que pasó doce años.


martes, 20 de agosto de 2024

513. EL MOVIMIENTO IMAGINISTA - MODERNISMO (Década de 1900)

¿Qué es el imaginismo?

El imaginismo es un tipo de poesía que describe imágenes con un lenguaje sencillo y gran enfoque. Surgió del movimiento modernista en poesía. A principios de la década de 1900, los poetas abandonaron las viejas formas de escribir poemas y crearon un nuevo movimiento de poesía llamado Modernismo . Los poetas modernistas cambiaron el estilo y el contenido de la poesía abandonando la rima y la métrica, entre otras cosas.

Algunos poetas modernistas comenzaron a centrarse en la imaginería de la poesía. En la poesía tradicional, las imágenes se describen con gran detalle con muchas palabras, y luego se vinculan a una idea o tema filosófico. Pero algunos de los poetas modernistas decidieron que la mejor forma de escribir poesía era describir las cosas con pocas palabras y sencillas. Además, muchos de ellos no discutieron explícitamente las ideas y temas del poema.


Fundador y poeta imaginista Ezra Pound.

El imaginismo es un subconjunto del modernismo que se centra en imágenes descritas de forma sencilla y poco más. En la poesía imaginista, el escritor no habla de los temas detrás de la imagen; dejan que la imagen misma sea el centro del poema. Hubo muchos poetas imaginistas estadounidenses famosos, incluidos Ezra Pound, William Carlos Williams, HD y Amy Lowell.


Las reglas del imaginismo

Ezra Pound, uno de los fundadores de Imaginismo, dijo que había tres principios, o reglas, para escribir poesía Imaginista.

1-Tratamiento directo del tema. Es decir, el poema debe tratar directamente de lo que se está hablando, no tratar de usar palabras y frases elegantes para hablar de ello.

2-No use palabras que no contribuyan a la presentación. Utilice la menor cantidad de palabras posible.

3-Componga al ritmo de la frase musical, no al ritmo del metrónomo. En otras palabras, cree nuevos ritmos en lugar de depender de los viejos y aburridos.


HD y ‘Oread’

Hilda Doolittle, más conocida por sus iniciales H.D. (Bethlehem, Pensilvania, Estados Unidos, 10 de septiembre de 1886–Zúrich, Suiza, 27 de septiembre de 1961), fue una poeta, escritora y cronista estadounidense.

Se la reconoce principalmente por su asociación con las figuras clave del avant-garde del siglo XX, especialmente el grupo de poetas imaginistas, aunque sus obras posteriores muestran un claro desvío del modelo imaginista hacia una versión distintivamente femenina de poesía y prosa modernista.

Quizás su poema más famoso se llame ‘Oread’. El título es el nombre de una ninfa de la montaña, y el poema es la ninfa que ordena el mar alrededor. Veamos el poema y luego hablemos de lo que lo hace único.

Oreada’

Gira, mar –

Haz girar tus puntiagudos pinos,

Salpica tus grandes pinos

En nuestras rocas

Arroja tu verde sobre nosotros

Cúbrenos con tus charcos de abetos.

Es corto y simple su poema. Al igual que Pound ordenó, no hay palabras adicionales aquí. Y al igual que otros poemas imaginistas, este se centra solo en la imagen (el mar chocando contra la tierra) y no habla de nada más.

Algo interesante de este poema es que el hablante le dice al mar que se fusione con la tierra, y HD fusiona las imágenes de la tierra y el mar con su lenguaje. Por ejemplo, le dice al mar que “Salpique sus grandes pinos / En nuestras rocas”. Bueno, el mar en realidad no tiene pinos, ¿verdad? Entonces, al hablar del mar como si fuera como la tierra, HD está rompiendo las barreras entre la tierra y el mar, que es exactamente lo que el hablante del poema le dice al mar que haga.

 Este poema no tiene una rima y métrica o ritmo tradicionales. Como otros poetas modernistas, HD usa verso libre, que es cuando la poesía se escribe sin una rima o métrica establecida.




Amy Lowell (1874-1925) fue una mujer de negocios y líder imaginista.

Aunque HD y sus amigos comenzaron Imaginismo, Amy Lowell fue una poeta estadounidense que rápidamente se convirtió en su líder. Lowell era una mujer de negocios inteligente y un poeta talentoso. Nació en Massachusetts y apoyó a otros poetas además de a ella misma. Veamos el poema “Otoño” de Amy Lowell para ver cómo se compara con “Oread” como un poema imaginista.

‘Otoño’ de Amy Lowell

Todo el día he visto las hojas de parra púrpura

Cae al agua.

Y ahora a la luz de la luna todavía caen

Pero cada hoja está bordeada de plata.

Como ‘Oread’, ‘Otoño’ está escrito en verso libre. Ambos también tratan con la naturaleza. Lowell, como HD, sigue las reglas del Imaginismo manteniendo el lenguaje simple y el poema enfocado en la imagen que ella describe, ni más ni menos.

Es un poema simple que describe los colores de las hojas que caen. El cambio del día a la luz de la luna cambia el color de las hojas de un púrpura vibrante a un color plateado. Esto representa el cambio que atraviesa una persona a medida que envejece: la franja plateada que tienen las hojas a la luz de la luna es similar al cabello plateado de las personas mayores.

Pero ‘Autumn’ no tiene el uso sofisticado del lenguaje que hace que ‘Oread’ sea interesante. Mientras que HD juega con imágenes para hacerlas únicas y extrañas, Lowell describe las cosas como realmente son en el mundo.


Resumen 

La poesía imaginista es un subconjunto del modernismo en el que el poeta se enfoca en usar un lenguaje simple para describir objetos. Muchos poemas imaginistas usan verso libre y todos evitan el exceso de palabras. Un importante escritor estadounidense de Imagist fue HD, cuyo poema ‘Oread’ combina imágenes de la tierra y el mar. Otro imaginista estadounidense influyente fue Amy Lowell, cuyo poema ‘Otoño’ es un buen ejemplo de la simplicidad de un poema imaginista.


https://estudyando.com/el-movimiento-imaginista-poemas-ejemplos-y-poetas-clave/

martes, 5 de diciembre de 2023

512. INDIO BAMBA: LEYENDA, HISTORIA

 Indio Bamba

El Indio Bamba es el personaje de una leyenda tradicional de Córdoba, Argentina.




Estatua que representa el rapto por el indio Bamba de su amada María Magdalena: El cóndor vigila el horizonte.... Obra del escultor cordobés Miguel Pablo Borgarello

Historia

A mediados de siglo xix, en el interior de la provincia de Córdoba había una familia de encumbrado apellido que tenía entre sus posesiones a varios esclavos, siendo uno de ellos Bamba.


El padre de la familia, un hacendado y rico hombre de campo, tenía una hermosa hija, la luz de sus ojos, su mayor tesoro, a la que consentía en todos sus deseos.


El destino quiso que Bamba y María cruzaran sus miradas, desafiando las duras estructuras sociales de la época, ya que un esclavo no podía atreverse a mirar siquiera a la hija del que poseía su vida entera. El poeta Walter Ramón Galíndez escribió que "los amantes eligieron la clandestinidad como marco de sus sensaciones". Ataliva Herrera recogió, de relatos populares, una serie de datos entre reales e imaginarios.


La historia sigue con los 20 años de amor que tuvieron esta desafiante pareja, la cual fue bendecida con 4 hijos, el menor de ellos ciego por "castigo de Dios", como decía la ignorancia de la época debido a la desobediencia de María.


La parte más cruel de la historia tiene que ver cuando el padre, despechado por el desprecio de su hija, ofreció una recompensa por el cuerpo de Bamba y sus hijos, además de traer a su hija de vuelta a su mansión. Una de las versiones dice que Bamba fue fusilado junto con sus hijos frente a su esposa, y otra versión dice que el indio murió al caer de un precipicio.





Las tres imágenes femeninas que acompañan al indio Bamba parecen representar los estadios de María Magdalena: doncella, madre y monja. Obra del escultor cordobés Miguel Pablo Borgarello

María, ya sin su esposo e hijos, fue llevada de nuevo a su propio hogar y de allí al convento de "Las carmelitas descalzas", donde murió llorando su familia perdida.


La canción

En esta canción se reúne las tradiciones y leyendas referidas a este personaje.

Bamba (zamba)

Letra: Walter Ramón Galíndez

Música: Raúl y Fernando Montachini


Ese nombre de Bamba se hizo estrella

En el joven corazón de la muchacha;

Y fundaron el amor sobre el orgullo

Que desprecia el color de cada raza;

Cuando enciende la luna de azucena

Los ojos de una niña enamorada.

El verde de los sauces sobre el río

El canto del zorzal por la mañana;

Alegraron la cueva entre los cerros;

Que aromaba la flor de la esperanza

La soberbia de algunos no comprende

Que al amor en libertad...le crecen alas.

Estribillo

Arbolitos de vida le nacieron

A María Magdalena en sus entrañas;

Si ese bamba fue su sol de primavera

Magdalena fue paloma enamorada

Veinte años de lunas y ternuras

Hermosa y sublime historia de amor.

Un idilio en nombre de la vida

Un ejemplo de amor y de palabras;

La María Magdalena se hizo aurora;

Al sentirse lucero en la montaña

Anidando el silencio cielo arriba

Su romántico destino junto a Bamba.

El antiguo rencor llegó a los cerros

Porque a Bamba y a sus hijos los odiaban;

Y distante del perdón la Magdalena

Se moría…de amor…amurallada;

Legendaria verdad…que fue quedando

En la Córdoba azul de las campanas.


Las tres imágenes femeninas que acompañan al indio Bamba, parecen representar los estadios de María Magdalena: doncella, madre y monja. Obra del escultor cordobés Miguel Pablo Borgarello

La leyenda

La leyenda sobre Bamba, fue reflejada por Ataliva Herrera en un extenso poema de doce cantos.



Representación ilustrativa de la muerte del capitán Tristán de Allende y el cacique Olayón luego de un combate singular por la llegada de los españoles a sus tierras

El drama se desarrolla en la Córdoba colonial y zonas aledañas, a mediados del siglo xvii. El poema comienza diciendo que el Capitán de las fuerzas españolas Tristán de Allende, hermano del regidor Juan de Allende, conoció en una expedición, a una india de nombre Dominga y de un encuentro amoroso a orillas del río Saldán, nació un niño al que llamaron Bamba.


Fue ocultado el origen del niño mestizo y Juan de Allende, con el correr de los años, lo adoptó como sirviente. Tristán prosigue sus campañas contra los indios y a causa de un enfrentamiento con el Cacique Olayón, muere en Cruz del Eje. Con los ejes de una carreta hicieron la cruz de su sepultura.


María Magdalena era una hermosa doncella, hija del Regidor y Doña Engracia que estuvo al cuidado de Bamba, unos pocos años mayor que ella y que en definitiva era su primo hermano. La bella joven se enamora de Gaspar de la Quintana que había ido a estudiar al Colegio Monserrat y tenía como tutor a su tío Don Juan de Allende.


Gaspar, se recibe en la Universidad y en medio de los festejos declara su amor a María Magdalena. Bamba que oculto escuchaba, se dolía mucho al saber que el joven mantenía relaciones amorosas con una viuda llamada Ágata Mansilla y pensó que debía defender a su amita de este engaño.


Al terminar la fiesta lo sigue a uno de los barrios de extramuros que frecuentaba Gaspar, lo provoca y lo mata. Bamba huye raudamente, antes del amanecer, en potro robado, hacia las sierras del sur, en busca de un lugar inaccesible para la justicia, que pronto se pondrá en marcha.



Las tres imágenes femeninas que acompañan al indio Bamba, parecen representar los estadios de María Magdalena: doncella, madre y monja.Obra del escultor cordobés Miguel Pablo Borgarello

Habrá un pacto con una bruja en una Salamanca, pero su visión del crimen y el sentimiento de su adorable Magdalena lo persiguen, lo desgarran.


Aprovechando una noche de tormenta, se dirige a la casa del Regidor y en coincidencia con un atronador rayo, rompe la puerta, se dirige al dormitorio y rapta a Magdalena, quien al ver a Bamba se desmaya. Se deja llevar hacia la montaña sin oponer ninguna resistencia y comienza de esta manera una nueva vida.


Nacerán cuatro hijos, Magín, Crespín, Delfín y un niño ciego, quien desencadenará, finalmente, el drama de Bamba.


“La flor del Lirio-lay” era buscada por los tres hermanos para la cura del niño ciego. Delfín, el menor, la encontró y sus hermanos enceguecidos por la envidia lo mataron a garrotazos, enterrándolo cerca de una vertiente, la cual, se tiñó de color oro.


Los dos hermanos siguieron andando, cuidando la flor y deseando íntimamente, cada uno, ser el que tuviera el honor de entregársela a su padre. Exhausto, Magín se duerme y Crespín lo tira a un profundo pozo, respondiendo a los angustiados gritos de su hermano: ¡Sal, si puedes!, ¡sal, si puedes!


Crespín no regresó nunca con la flor. Conoció a Rosa, la hija de un adinerado estanciero. Se casó con ella, pero al descubrir que le era infiel. La subió a la punta de un altísimo árbol, al cual le cortó todas las ramas, para que no pudiera bajar nunca más. Rosa murió de hambre y se transformó en el canto de un pájaro llamando eternamente a su amado esposo “¡Crespín!,.. ¡Crespín..!


María Magdalena y Bamba, esperaron en vano a sus tres hijos que nunca retornaron, sin saber la causa de lo ocurrido.


Un día salieron en la búsqueda de alimento que consistía en huevos y pichones que anidaban en las barrancas. Bamba se ataba una soga a la cintura y Magdalena en lo alto, la sujetaba. El niño ciego que estaba jugando con el perro “jazmín”, se acerca peligrosamente a la barranca. La madre al querer salvarlo, suelta la soga de la que pendía la vida de Bamba, quien cae estrepitosamente al fondo del barranco, empurpurando la amarilla tosca.


Magdalena llena de pena, regresa a la cueva y en los albores del nuevo día su hijito ciego había muerto. Lo llevó al cerro nevado, lo puso en una canasta, lo colgó de un árbol y la madre naturaleza lo transformó en la “flor del aire “.


Una comisión policial que buscaba a Bamba, creyendo que todavía vivía encontró a María Magdalena y la llevó a la ciudad. Cuando llega a casa de su padre, este la estrecha “entre sus brazos viejos, temblorosos, herido el corazón de gozo y pena, cayó muerto ante el ruedo de curiosos”.


Magdalena fue perdiendo la razón y fue llevada al Convento de Santa Catalina, al norte de Córdoba, y en una Semana Santa, mientras Fray Luis de Tejeda oficiaba misa se sintió un aterrador grito. Había expirado María Magdalena. Al día siguiente fue enterrada y en el huerto, una hermana descubrió una avecilla blanca con las puntas de las alas negras. A ese pájaro, que habita en las sierras cordobesas, le llaman monjita o viudita. Su blancura representa el alma de María Magdalena y las manchas negras, sus pecados terrenales.


Monumento

En la comuna de Estancia Vieja, vecina de Cabalango y de Villa Santa Cruz del Lago, se erige el monumento al “Indio Bamba”, obra del escultor cordobés Miguel Pablo Borgarello, construido de cemento y piedra entre 1949 y 1951. El artista buscaba plasmar en ella el espíritu y la esencia del poema Bamba del escritor Ataliva Herrera (1888-1953). Se erigió por idea del loteador y urbanizador José Muñoz, amigo de Herrera.


Se descubren los principales pasajes del texto literario. Cuenta con 17 m de altura y 209 m². Se sitúa a 8 km al norte de Villa Carlos Paz, Provincia de Córdoba, la altura del km 745 de la RN 38, y desde allí ingresando por Av. San Martín aprox. 1.5 km, en una plaza con amplia vista panorámica.

https://es.wikipedia.org/wiki/Indio_Bamba

Bibliografía

Ataliva Herrera, Bamba, un relato de la Córdoba colonial, Agón, Buenos Aires, 2005. ISBN 978-950-567-337-7

Efraín U. Bischoff, Bamba, leyenda y realidad, Editorial Brujas, Córdoba, 2004. ISBN 978-987-114-229-3

Enlaces externos

La leyenda del indio Bamba

Bamba fue un negro de toda negrura, por Efraín U. Bischoff

Corazón errante, corazón con alas, por Cristina Bajo (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial, la primera versión y la última).


jueves, 14 de septiembre de 2023

511. CUENTOS DE ALEJANDRA KAMIYA: ARROZ y UN DESAYUNO PERFECTO

 




ARROZ de Alejandra Kamiya

Hoy es jueves y los jueves almorzamos juntos.

Hablamos mucho, o lo que para nosotros es mucho. Ninguno de los dos somos personas que otros consideren conversadores.

A veces hasta almorzamos en silencio. Un silencio cómodo, liviano como el aire del que está hecho, y en el que se expresa mejor el sabor de lo que comemos.

Algunas otras veces cuando hablamos, las palabras van formando pequeños montículos que lentamente se transforman en montañas.

Entre una y otra hacemos silencios largos: valles en los que pensamos como si anduviéramos.

Es sabido que las conversaciones y la música, están hechas también de sus silencios.

Elegimos un restaurant que es una casa antigua en San Telmo. Tiene un patio en el centro, un cuadrado de cielo propio, nubes diferentes todo el tiempo.

La conversación con mi padre avanza a un paso tranquilo, como en un paseo.

De repente, en medio de una frase, él dice,  “… limpiar arroz…” y junta las manos haciendo un aro con los dedos y las mueve arriba y abajo como si golpeara algo contra el borde de la mesa.

Lo que ocurre de repente no es que él diga esas palabras sino que yo me doy cuenta de que no sé cómo se limpia el arroz. Lo que ocurre de repente es que me doy cuenta de que sé muchas cosas de él así, sin saberlas, apenas intuyéndolas.

Sé que mi padre en sus manos debe estar sujetando un manojo de algo que yo no veo. Busco en mi memoria los campos de arroz que vi en Japón e imagino que el manojo debe ser de esa especie de juncos verdes.

Deduzco torpemente que el arroz debe estar adherido a las plantas y al sacudirlo, debe caer. Como pequeños frutos o semillas.

Así, viendo los gestos de mi padre, puedo llegar al pasado, a Japón o a la historia de mi padre, que es la mía. Como miro cuadros impresionistas, sin buscar los detalles sino la luz, la idea. Como conozco los árboles de la vereda de mi casa, sin saber sus nombres, pero sin poder imaginar mi casa sin ellos en las ventanas.

Así converso con mi padre: segura y a tientas.

Él dice por ejemplo que este país es un niño, “200 años apenas”, y junto al niño yo veo a un Japón viejo, con manos en los que la piel cubre y descubre la forma de los huesos.

Si él se agarra la cabeza cuando dice que corrían por campos de té, yo sé que pasan aviones por el cielo que no veo y que bombardean.

Miramos el menú y elegimos platos que vamos a compartir. Mi padre nunca se acostumbró a comer un solo plato. Fue mi madre la que se acostumbró a preparar varios platos para cada comida.

Después hablamos de libros. Él está leyendo “Las benévolas”, un libro que lleva consigo a donde vaya.

Mi padre siempre lleva un libro y un diccionario con él. A mí, que nací y me crié en Argentina, me da pereza buscar palabras en el diccionario. A él, no. El español de mi padre japonés es más vasto y más correcto que el mío.

Me cuenta que fue a hacerse unos estudios que le ordenó el médico y mientras esperaba leyó unas cuantas páginas.

“¿Qué estudios?”, le pregunto. “Una biopsia”, responde.

Tengo miedo, un miedo espeso. Siento lo que está al acecho, y una certidumbre parecida a la de que al día lo sucede la noche. Una especie de vértigo.

Todo lo que no pregunté en años vuelve a mí. Cada pregunta vuelve y trae otras. Quiero saber por qué mi padre eligió este país, este país niño. Quiero saber cómo fue el día en que mi padre supo que había comenzado la guerra, cómo fueron cada uno de los días que siguieron hasta el día en que llegó a esta tierra. Quiero saber cómo eran sus juguetes y su ropa, cómo era ir al colegio durante la guerra, cómo era el puerto de Buenos Aires en los sesenta, si le escribía cartas a mi abuela, qué decían. Quiero saber los colores, las palabras, el olor de la comida, las casas en las que vivió.

Una vez me contó que cuando recién había llegado, no se metía en la bañadera sino que se lavaba fuera de ella y sólo se sumergía en el agua cuando estaba limpio, porque ése es el modo en que se hace en Japón.

Como ésas quiero que me cuente más cosas. Muchas. Todas.

Quiero que me cuente cada día, para que no lo sople el tiempo. Tal vez para escribirlo: dejarlo agarrado con tinta a un papel para siempre.

¿Por dónde empezar? ¿Dónde empiezan las preguntas? ¿Cuál es la primera?

Busco por dentro, como si corriera perdida en este valle de silencio que se ha abierto de repente entre las palabras. Perderse en un lugar tan vasto se parece a un encierro.

Cuando dejo de buscar, veo la pregunta frente a mí como si me hubiese estado esperando.

Miro a mi padre y digo mi pregunta.

Él sonríe, toma un papel de entre las hojas de su libro y saca un lápiz negro del bolsillo del saco que lleva puesto. Dibuja líneas muy juntas, algunas paralelas y otras que se entrecruzan. Luego otra, perpendicular y ondulada, que las corta cerca de un extremo. Son las plantas de arroz en el agua.

Después hace unos círculos muy pequeños en las puntas: los granos.

Me dice que se van llenando y vuelve a trazar las líneas pero en lugar de rectas, curvas en los extremos: las plantas cuando el arroz madura.

“Cuanto más lleno está uno, cuanto más educado es, más humilde debe ser”, dice. “Uno debe inclinarse como la planta de arroz por el peso de los granos”.

Luego extiende las manos y los brazos y los mueve paralelos al piso. “Se colocaban grandes telas sobre el campo”, dice.

Yo las imagino blancas, ondulándose apenas, como se mueve el agua cuando es mansa.

Él vuelve a poner las manos como si agarrara un pequeño atado y lo sacude como hizo antes, contra el borde de la mesa.

Ahora veo claramente, casi puedo tocar, los granos de arroz que se desprenden.

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UN DESAYUNO PERFECTO de Alejandra Kamiya

No vas a esperar a que se cuele la luz por la ventana. Vas a mirar a Takashi dormir a tu lado. Vas a pensar que es bueno que descanse porque lo espera un largo día de trabajo. Vas a levantarte del futón sin hacer ruido, y levísima vas a andar por el tatami hasta la cocina, donde te vas a vestir para no rasgar el sueño de papel de Hiro y de Takashi.

Un desayuno perfecto requiere pescado fresco y el pescado más fresco está en los alrededores del mercado de Tsukiji. Es temporada de caballa. Vas a ir en tren a Tsukiji por una caballa perfecta.

Una vez allí todas te van a parecer bellas. Ese reflejo azul, las líneas de tigre en negro mojado, siempre mojado, como un recuerdo que nunca se seca, un recuerdo del océano. Vas a cerrar los ojos y vas a elegir. No te vas a dejar llevar sólo por lo que veas. Vas a hacer el viaje de regreso a casa con la caballa perfecta en una bolsa, deseando que no se produzca ninguna demora. Sería una pérdida de frescura. Una grieta en la lisura de tu plan.

Una vez en casa, vas a cortar la caballa a la mitad y la vas a salar, para que retenga en ella su espíritu del mar. Vas a poner el arroz en remojo, después de haberte lavado las manos con ese jabón de coco que te regaló Mariko. Qué afortunada. ¿Cuántas japonesas se lavan por la mañana la cara y las manos con un jabón de cocos?

Vas a imaginar una playa como las de los avisos de agencias de viaje y vas a acercar tu imaginación a la punta de las palmeras: vas a ver los cocos, con los que hicieron el jabón para que tus manos sean suaves esta mañana. Vas a desear que algo de esa playa y esa blancura del coco pase al arroz a través de tus manos cuando lo laves y lo dejes en reposo.

El reposo es importante. En todo. Para hacer el miso shiru vas a perfumar el agua con pequeñas anchoas secas. Vas a imaginar la danza del dulzor del coco con el sabor salado de las anchoas. Como si ese mar que acaricia los pies de las palmeras volviera a hacerlo en Tokio, en tu casa.

No vas a poner muchas anchoas en el agua porque si no esa danza de sabores se transformaría en una lucha. Vas a abrir el natto, y el paquete de nori, ese que compraste después de ahorrar. Nori de una negrura perfecta, como una muerte. Sin los atisbos de verde de las algas comunes. Hay algo de soberbia en este gesto y te vas a avergonzar, pero la idea de un desayuno perfecto va a volver a convencerte de que hiciste bien, de que un solo elemento de otra calidad echaría a perder el trabajo puesto en todos los demás.

Por eso también vas a usar el té del primer brote, ese del sur del Japón.

Vas a retirar el agua del fuego antes de hervir, vas a humedecer apenas las hojas y luego de echar el agua las vas a dejar reposar. Se van a desperezar y van a dejar salir su sabor, su perfume, su esencia verde en tu cocina gris. Vas a ir a la habitación de tu hijo. Vas a quedarte arrodillada junto al futón mirando su respiración. Podrías pasar todo el tiempo del mundo así. Qué egoísta. Podrías dejar que el desayuno se pudriera en la cocina, y el resto del mundo sin sentido se hiciera pedazo allí afuera, y seguir arrodillada junto al futón de Hiro. Como si fuera tuyo y no del mundo que lo espera y del que es un engranaje más.

Vas a poner una mano en su pequeño hombro flaco. El niño va a decir« Hi» y le vas a responder con un tono de voz ni alto ni bajo que es la hora de levantarse. Él se va a restregar los ojos y va a decir «Sí, mamá» y luego se va a volver a tapar para remolonear un minuto más.

Luego vas a volver a la cocina y vas a escuchar cómo Hiro y tu marido se preparan para sus días llenos de obligaciones, como árboles llenos de frutos o de flores. Vas a mezclar la mostaza con el natto: una danza de espadas. Un tintineo filoso en tu nariz. Vas a colocar todo sobre la mesa con el mismo cuidado de cada mañana pero buscando algo más.

Ningún ángulo debe desafinar, ningún color puede chocar o apagarse, deben fluir hasta Hiro y su papá. Los perfumes deben seducir como lo que se oculta. El orden debe ser amable como la voz de las chicas de los ascensores de los grandes almacenes.

Vas a colocar una pequeña flor junto al recipiente del natto. Casi un gesto de vanidad que no vas a poder evitar. Una señal tal vez. Tu marido y Hiro van a arrodillarse alrededor del desayuno. Vas a disfrutar mirándolos comer. Hiro, un poco desgarbado como acurrucado aún en el sueño, se va a restregar la cara con el dorso de la mano que sostiene los ohashi.

Vas a romper un huevo y lo vas a colocar en su bol. Un sol se va a esparcir por un pequeño mundo de arroz. Vas a ver a Hiro terminar de despertarse al masticar, y vas a percibir que se da cuenta de que éste es un desayuno perfecto. Tu marido va a comer hasta el último grano de arroz, lo último del natto, la última fibra «Oishi», va a decir Hiro, y vas a estar satisfecha y vas a agradecer, inclinando apenas la cabeza y sonriendo más con los ojos que con los labios que no se despegan. «Oishi» va a repetir el niño, y vas a sentir un pez globo en el pecho. Tu marido va a volver a asentir.

La mesa va a quedar vacía. Sólo los bols, tazas, pequeños platos, vacíos como esqueletos. Y la flor, abierta como una boca que grita. Muda sentido en su belleza. Hiro va a decir que tiene clase de inglés y se va a levantar corriendo.

Tu marido va a esperar un poco, como si reposara, como el arroz, como el té. Luego se va a poner de pie apoyándose en los puños.

Vas a recoger las cosas de la mesa. Las vas a dejar cubiertas de espuma en la pileta. Te vas a enjuagar las manos para despedirlos. Vas a usar tu jabón de coco una vez más.

Hiro va a llevar su mochila y su gorra de béisbol. Le vas a decir que se la debe quitar antes de entrar al colegio. Él va a asentir y te va a decir que su amigo lo espera en la otra calle. Le vas a decir que no lo haga esperar.

Tu marido, ya en la puerta, antes de calzarse, te va a decir que ha sido un desayuno perfecto. Vas a agradecer Una vez sola en la casa, vas a limpiar en detalle, como siempre, pero de otra manera. Todo puede siempre mejorarse. Qué falta de humildad sería no intentarlo.

Al terminar, te vas a sentar junto al horno y vas a abrir la puerta, hacia abajo como los puentes levadizos. Vas a girar la llave y vas a apoyar la cabeza en la puerta como si fuera una almohada en la que vas a descansar. La nota de disculpas ya estará hecha y la habrás dejado sobre la mesa. Vas a pensar en las playas llenas de sol y palmeras muy altas. En las puntas vas a ver cocos y vas a adivinar su interior blanco y su perfume. Vas a mirar el mar, vas a sentir ese olor extraño que viene y va


futón Del jap. futon. 1. m. Colchoneta de algodón que sirve como asiento o como cama, típica del Japón.

tatami Del jap. tatami, y este der. de tatamu 'doblar'. 1. m. Tapiz acolchado sobre el que se ejecutan algunos deportes, como el yudo o el kárate.


Alejandra Kamiya




BIOGRAFÍA

Alejandra Kamiya nació en Buenos Aires, Argentina, en 1966. Se formó en el mítico taller de Abelardo Castillo. Ha publicado: Los que vienen y los que se van: historias de inmigrantes y emigrantes en la Argentina (2008); Los restos del secreto y otros cuentos (2012); Los árboles caídos también son el bosque (2015) y El sol mueve la sombra de las cosas quietas (2019).
Sus relatos han recibido los premios: 1º Premio en el Concurso de cuentos Cencosud. 1º Premio en el Concurso de cuentos UCA - SUTERH. 2008. 1º Premio en el Concurso de cuentos de Feria del libro de Buenos Aires. 2009. 1º Premio en el Concurso de cuentos Fondo Nacional de las Artes.(junto con otros dos premiados) 2010. 1º Premio en el Concurso de cuentos Metrovías. 1º Premio en el Concurso de cuentos Max Aub. 2011. Mención en el Concurso de cuentos Fundación Lebensohn.


BIBLIOGRAFÍA
Los que vienen y los que se van: historias de inmigrantes y emigrantes en la Argentina (2008)
Los restos del secreto y otros cuentos (2012)
Los árboles caídos también son el bosque (2015)
El sol mueve la sombra de las cosas quietas (2019)


PREMIOS
Premio en el Concurso de cuentos Cencosud
Premio en el Concurso de cuentos UCA - SUTERH. 2008
Premio en el Concurso de cuentos de Feria del libro de Buenos Aires. 2009
Premio en el Concurso de cuentos Fondo Nacional de las Artes 2010
Premio en el Concurso de cuentos Metrovías
Premio en el Concurso de cuentos Max Aub. 2011.

 

ENLACES
http://atletasrevista.com/alejandra-kamiya/
https://www.eternacadencia.com.ar/blog/editorial/tag/Alejandra%20Kamiya.html
http://www.agenciapacourondo.com.ar/fractura/alejandra-kamiya-espero-volverme-cada-vez-mas-austera-no-solo-en-mi-escritura-sino-en-mi
https://www.youtube.com/watch?v=j_tGGUdAmZY
https://www.facebook.com/watch/?v=1315221038640453
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